Mexicali, B.C.- El Gobierno de Baja California mantiene en revisión la viabilidad jurídica de un predio estatal ubicado sobre la avenida L. Montejano para destinarlo a un memorial en honor a las personas desaparecidas, una propuesta impulsada por colectivos de búsqueda y respaldada por familias que desde hace años exigen un espacio público de memoria y reconocimiento.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda confirmó que el terreno, situado frente a la zona de antros del Montejano, sigue bajo análisis antes de definir si puede ser utilizado para ese fin. La mandataria señaló que ha habido varias reuniones con las familias buscadoras y que la petición ha sido escuchada por la administración estatal.

El planteamiento fue presentado por madres buscadoras y familiares de personas ausentes, quienes han sostenido acercamientos con autoridades estatales para revisar las condiciones del predio y avanzar en un proyecto que no sólo tendría una dimensión simbólica, sino también institucional. En un contexto donde la desaparición forzada y las ausencias no localizadas siguen marcando a Baja California, la eventual construcción de un memorial busca dar forma física a una demanda que suele quedar relegada a reuniones y expedientes.
Un espacio para la memoria y el reconocimiento
El secretario general de Gobierno, Juan José Pon Méndez, explicó que la propuesta contempla levantar un memorial que respete la memoria de las personas desaparecidas y reconozca el trabajo de las familias y colectivos que participan en su búsqueda. El funcionario subrayó que el proyecto todavía se encuentra en desarrollo y que la definición final dependerá tanto de la revisión jurídica del terreno como del diseño ejecutivo que se ha venido construyendo con especialistas.
De acuerdo con lo expuesto por las autoridades, la iniciativa es encabezada principalmente por la Célula de Búsqueda e Investigación en Desaparición Forzada Baja California, presidida por Soraya Anna Villarreal. A este esfuerzo se han sumado académicos de la Universidad Autónoma de Baja California y otros especialistas, lo que sugiere una elaboración más amplia que la de un simple monumento conmemorativo. El acompañamiento técnico puede ser decisivo para dotar al memorial de contenido histórico, pedagógico y social, y no limitarlo a una obra estética sin vínculo con la problemática que le da origen.
La discusión sigue abierta
Pon Méndez insistió en que aún no existe una definición sobre la construcción del memorial, precisamente porque continúan las revisiones sobre el espacio y la propuesta. La próxima reunión entre autoridades, colectivos y especialistas está prevista para el 25 de agosto, fecha en la que volverán a revisarse las condiciones del predio ubicado en la avenida L. Montejano y los avances del proyecto ejecutivo.
El proceso refleja una tensión habitual en este tipo de iniciativas: por un lado, la urgencia de las familias por contar con un lugar de memoria que reconozca su búsqueda; por el otro, la necesidad del gobierno de asegurar que el terreno pueda ser destinado legalmente al proyecto y que exista viabilidad técnica para ejecutarlo. Mientras no se resuelva ese punto, el memorial permanece como una posibilidad en construcción, pero también como una medida de respuesta institucional frente a una exigencia social que ha ganado presencia pública en Mexicali y en todo el estado.
