Peso mexicano cae levemente por TMEC y Medio Oriente

El peso mexicano registró una depreciación moderada el miércoles 1 de julio de 2026, situándose en 17.5098 unidades por dólar, lo que representa una caída del 0.15% respecto al cierre de referencia del día anterior. Esta variación se produce en un contexto de expectativa por el inicio formal de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y de cautela ante la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio.

La institución financiera Banorte señaló que la presión alcista sobre el tipo de cambio podría continuar. Según su análisis, superar el nivel de 17.55 pesos por dólar reforzaría la tendencia depreciatoria, mientras que el soporte inmediato se ubica en 17.68 pesos. La resistencia clave permanece en 17.40 pesos, con niveles adicionales en 17.30 y 17.24. Para la jornada, la entidad proyectó un rango de operación entre 17.48 y 17.62 pesos, recomendando mantener posiciones vigentes.

Inicio de la revisión del TMEC

El mercado financiero mexicano prestó especial atención al comienzo formal de las negociaciones para la revisión del TMEC, programado para el mismo miércoles. Este proceso, previsto en el propio tratado, representa la primera evaluación integral del acuerdo desde su entrada en vigor en 2020. Los inversionistas observan con detenimiento las posturas de los tres países respecto a reglas de origen, inversión extranjera directa y sectores estratégicos como el automotriz y el energético.

La experiencia de revisiones anteriores demuestra que cualquier señal de fricción puede generar volatilidad en el tipo de cambio. En esta ocasión, los analistas destacan que México enfrenta el reto de defender posiciones en industrias donde la integración regional ha sido profunda, al tiempo que Estados Unidos y Canadá buscan ajustar cláusulas laborales y ambientales. La ausencia de anuncios concretos durante las primeras horas del encuentro mantuvo la cautela entre los operadores.

Factores geopolíticos y aversión al riesgo

Paralelamente, la atención sobre los acontecimientos en Oriente Medio contribuyó a un ambiente de mayor aversión al riesgo. Aunque los detalles específicos de la situación regional no se precisaron en los reportes iniciales, los mercados suelen reaccionar con movimientos hacia activos refugio cuando persiste la incertidumbre en zonas productoras de energía. Esta dinámica suele presionar a las monedas emergentes, entre ellas el peso mexicano.

La combinación de ambos factores —comercial y geopolítico— explica por qué el movimiento del peso se mantuvo contenido dentro de rangos estrechos. La depreciación del 0.15% no alcanzó los niveles observados en episodios de mayor tensión durante años previos, lo que sugiere que los participantes del mercado aún esperan mayor claridad antes de modificar posiciones de manera significativa.

Perspectivas para el corto plazo

Los niveles técnicos identificados por Banorte ofrecen un marco de referencia útil para los próximos días. Una ruptura sostenida por encima de 17.55 podría abrir paso hacia los soportes siguientes en 17.68 y 17.77, mientras que una recuperación por debajo de 17.40 reduciría la presión sobre la moneda. El rango proyectado entre 17.48 y 17.62 refleja la expectativa de que la volatilidad permanezca moderada hasta que se conozcan los primeros resultados de las conversaciones comerciales.

En términos más amplios, la evolución del peso dependerá de la combinación entre el tono de las negociaciones del TMEC y la estabilidad regional en Oriente Medio. Ambos elementos tienen la capacidad de influir en los flujos de capital hacia México y, por tanto, en la cotización de la divisa. Los operadores mantendrán una postura vigilante mientras se desarrollan los acontecimientos.

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