En agosto de 2006, Bernadette Vander Meer cayó desde Angels Landing en el Parque Nacional de Zion. Las autoridades cerraron el caso como accidente. Casi veinte años después, nuevos testimonios y registros permitieron reclasificarlo como homicidio y acusar a su esposo, el pastor David Vander Meer, de asesinato y fraude de seguros.

Documentos judiciales indican que David invitó a su amante, una joven con quien inició una relación cuando ella tenía 14 años, a reunirse durante el viaje de aniversario. La madre de la víctima relató que la joven planeaba encontrarse con él en Utah. La familia sospechó desde el principio por el comportamiento de David, aunque solo años después se reunieron pruebas suficientes para obtener una orden de arresto.
David Vander Meer fue detenido en junio de 2025. Murió bajo custodia días después, por lo que el proceso nunca llegó a juicio. El caso ilustra cómo la persistencia familiar y la revisión de testimonios antiguos pueden reactivar investigaciones estancadas, incluso cuando el sospechoso ya no puede responder ante la justicia.
