El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que la Unión Europea está convirtiéndose en un bloque económico-militar tras constatar la falta de garantías de defensa por parte de Estados Unidos. Este cambio, según sus declaraciones a Die Weltwoche, ha impulsado un rearme acelerado en el continente sin necesidad de presiones externas.

Peskov destacó que varios países europeos ya destinan cerca del 5 % de su PIB a defensa, un nivel que calificó de militarización evidente. Moscú observa este proceso con atención porque lo considera inédito en Europa y porque obligará a Rusia a adoptar medidas adicionales para proteger su seguridad nacional.
Rusia como excusa presupuestaria
El vocero ruso acusó a los gobiernos europeos de presentar a Rusia como el “mal perfecto” para justificar ante sus ciudadanos el desvío de fondos públicos hacia armas y apoyo a Ucrania. Según Peskov, esta narrativa permite desviar recursos que podrían destinarse a sanidad o educación, consolidando un complejo militar-industrial sostenido por la percepción de amenaza permanente.
