Un hogar medio español puede pagar hasta un 57 % más en su factura eléctrica mensual según la comercializadora elegida, lo que equivale a 450 euros adicionales al año por el mismo consumo. El estudio de la OCU revela que la falta de transparencia y la complejidad tarifaria impiden a muchos usuarios identificar las ofertas más ventajosas, incluso dentro de la misma empresa.

Diferencias internas y poder contratado
Dentro de una misma comercializadora la factura anual puede oscilar hasta 230 euros, y superar los 400 en casos extremos. Además, el 34 % de los hogares podría ahorrar una media de 88 euros anuales ajustando la potencia contratada a su uso real. Solo el 2 % de los consumidores tiene dos potencias diferenciadas para punta y valle, mientras que el 84 % mantiene una tarifa única a pesar de que los peajes establecen tres periodos horarios.
Discriminación horaria y revisiones
Entre quienes sí cuentan con discriminación horaria, el traslado de consumo a horas valle apenas aumenta tres puntos porcentuales. La OCU advierte que las revisiones periódicas de precios alejan progresivamente las condiciones iniciales de contratación. Esta opacidad genera que numerosos clientes paguen importes sensiblemente superiores a los que podrían conseguir revisando su contrato o cambiando de proveedor.
El informe subraya que el precio del kilovatio-hora no basta: es imprescindible considerar la potencia contratada y comparar ofertas con frecuencia para evitar sobrecostes evitables.
