El repunte tecnológico eleva a USD 2,8 billones la riqueza de las diez mayores fortunas

Las diez personas más ricas del mundo reunían en septiembre de 2026 un patrimonio estimado en USD 2,8 billones, según la actualización mensual de Forbes. La cifra representa un aumento frente a los USD 2,6 billones calculados al cierre de julio y refleja, principalmente, la revalorización de compañías tecnológicas y empresariales en las que los grandes propietarios conservan participaciones relevantes.

El movimiento más significativo se produjo en la primera posición. Elon Musk incrementó su fortuna en USD 202.000 millones durante agosto, hasta una estimación de USD 892.000 millones. El ascenso fue impulsado por la evolución de SpaceX y Tesla: las acciones de ambas compañías avanzaron 33% y 18%, respectivamente, de acuerdo con los datos citados por Forbes. Musk posee cerca del 38% de SpaceX y casi el 11% de Tesla, por lo que las variaciones de mercado tienen un efecto directo y amplio sobre su patrimonio.

La recuperación de Musk sucede después de un julio adverso, cuando su patrimonio descendió por debajo de los USD 700.000 millones. Desde finales de mayo de 2024 se ha mantenido al frente de la clasificación de Forbes. Su distancia respecto del segundo puesto muestra también la concentración del ranking: Larry Page, cofundador de Google, figura con USD 277.000 millones, una suma equivalente a menos de un tercio de la riqueza atribuida al líder de la lista.

Alphabet conserva dos puestos entre los cuatro primeros

Page ocupa el segundo lugar pese a perder USD 15.000 millones durante agosto, la mayor caída mensual entre los diez integrantes del ranking. Sergey Brin, con quien fundó Google en 1998, quedó cuarto con USD 256.000 millones después de registrar una disminución de USD 13.000 millones. Ambos continúan vinculados al consejo de administración de Alphabet y mantienen participaciones significativas en la empresa matriz de Google.

La presencia de Page y Brin entre las principales fortunas confirma el peso de Alphabet en una clasificación marcada por activos tecnológicos. La evolución de sus patrimonios está ligada al valor bursátil de la compañía y a las expectativas sobre su estrategia en inteligencia artificial. Brin volvió a involucrarse en esa área, mientras que Forbes informó que Page trabaja en Dynamatomics, una iniciativa orientada al uso de inteligencia artificial en la fabricación de productos.

Jeff Bezos se mantuvo tercero, con USD 268.000 millones, aunque perdió USD 10.000 millones en agosto. El fundador de Amazon conserva la presidencia ejecutiva de la compañía y mantiene inversiones mediante Bezos Expeditions, además de haber creado la firma espacial Blue Origin. Su posición resume una trayectoria cambiante en la parte alta de la lista: fue la persona más rica del mundo entre 2018 y 2021, pasó al segundo lugar en 2022 y se ubicó tercero entre 2023 y 2025.

Oracle, Nvidia y Meta acompañan la expansión del sector

Larry Ellison ascendió del octavo al séptimo puesto tras añadir USD 25.000 millones a su patrimonio, que llegó a USD 193.000 millones. El avance estuvo asociado a una subida de 15% en las acciones de Oracle durante agosto. Como cofundador, presidente y director de tecnología de la compañía, Ellison depende en buena medida de la valoración de una firma que ha reforzado su exposición a servicios corporativos y a la infraestructura tecnológica vinculada con la inteligencia artificial.

Jensen Huang, cofundador y director ejecutivo de Nvidia, pasó a contar con USD 191.000 millones, USD 17.000 millones más que un mes antes. Huang conserva aproximadamente el 3% de Nvidia, empresa fundada en 1993. Sus procesadores gráficos, inicialmente asociados al mercado de videojuegos, se convirtieron en componentes centrales para el entrenamiento y la operación de sistemas de inteligencia artificial, un cambio que explica la creciente importancia de la compañía en los mercados globales.

Mark Zuckerberg ocupó el sexto lugar con USD 197.000 millones, tras sumar USD 6.000 millones. El fundador y director ejecutivo de Meta mantiene cerca del 13% de la empresa, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp. La concentración de las principales fortunas en fundadores o accionistas de control revela que el alza no responde solo a remuneraciones empresariales: depende del valor de grandes paquetes accionarios y, por tanto, puede revertirse con rapidez cuando cambian las cotizaciones.

La lista incorpora capital tecnológico, deportivo y comercial

Michael Dell se situó quinto con USD 241.000 millones, luego de aumentar USD 12.000 millones durante agosto. Fundó el negocio que lleva su apellido al vender computadoras desde su residencia universitaria en Texas y hoy dirige Dell Technologies, surgida de la fusión entre Dell y EMC en 2016. Su posición refleja la vigencia de las empresas de infraestructura informática dentro de un ciclo dominado por la demanda de capacidad de cómputo.

Steve Ballmer avanzó del puesto 11 al noveno, con USD 155.000 millones, gracias a un incremento mensual de USD 10.000 millones. El exdirector ejecutivo de Microsoft, que dirigió la firma entre 2000 y 2014, fue su empleado número 30 y conservó una participación importante en la compañía. También es propietario de Los Angeles Clippers, franquicia de la NBA que adquirió en 2014 por USD 2.000 millones y que Forbes estima actualmente en unos USD 7.500 millones.

El décimo lugar correspondió a Amancio Ortega, con USD 148.000 millones, después de sumar USD 5.000 millones en el mes. El cofundador de Inditex es el único no estadounidense dentro del grupo. Posee cerca del 60% de la empresa dueña de Zara, Massimo Dutti y Pull & Bear, y recibe una parte sustancial de sus ingresos mediante dividendos que reinvierte en inmuebles en Europa y Norteamérica.

La salida de Bernard Arnault y Warren Buffett del top 10 confirma que la composición de la lista puede modificarse incluso sin cambios en el control de las compañías. Aunque el patrimonio combinado de este grupo supera el producto interno bruto anual de países como Italia, Canadá o Brasil, esa comparación mide magnitudes distintas: la riqueza estimada se basa sobre todo en valoraciones de mercado, mientras que el PIB representa la producción anual de bienes y servicios. La brecha entre ambos indicadores ilustra la escala financiera de estas participaciones, pero también su exposición a la volatilidad bursátil.

Artículos relacionados

Últimos artículos