El peso mexicano recuperó terreno frente al dólar estadounidense al cierre de la jornada del 2 de julio, impulsado por un reporte de empleo en Estados Unidos que quedó muy por debajo de las expectativas del mercado. Según datos del Banco de México, el tipo de cambio terminó en 17.47 pesos por dólar, lo que representa una apreciación de siete centavos respecto al cierre del día anterior.
El dato que movió los mercados
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que durante junio se crearon solo 57 mil empleos no agrícolas, una cifra considerablemente inferior a los 113 mil puestos que anticipaban los analistas. Esta debilidad en el mercado laboral estadounidense se interpreta como una señal que podría modificar las proyecciones sobre la política monetaria de la Reserva Federal, abriendo la posibilidad de recortes de tasas más cercanos a lo esperado.
La reacción inmediata se observó en los mercados cambiarios. El dólar perdió fuerza frente a una canasta de monedas, y el peso mexicano fue uno de los beneficiados en América Latina. La apreciación de siete centavos en una sola sesión refleja la sensibilidad del tipo de cambio a cualquier indicio de enfriamiento en la economía estadounidense.
Contexto de la política monetaria
Los datos de empleo llegan en un momento clave para la Reserva Federal. Tras varios meses de señales mixtas sobre la inflación y el crecimiento, un reporte tan débil como el de junio refuerza la narrativa de que el banco central podría comenzar a relajar su postura restrictiva antes de lo previsto. Los mercados de futuros de tasas de interés ajustaron sus probabilidades tras la publicación, elevando las chances de un recorte en la reunión de septiembre.

Para México, una eventual baja en las tasas de interés de Estados Unidos suele traducirse en menor presión sobre el peso, ya que reduce el atractivo relativo de los activos denominados en dólares. Sin embargo, analistas advierten que la evolución del tipo de cambio también dependerá de factores locales, como la evolución de la inflación en México y las decisiones que tome Banxico en los próximos meses.
Reacción del mercado cambiario
Durante la sesión, el tipo de cambio osciló entre 17.42 y 17.58 pesos por dólar. La tendencia bajista se acentuó después de las 9:30 hora de Nueva York, cuando se difundió el reporte oficial de empleo. Operadores institucionales reportaron un flujo moderado de compras de pesos por parte de fondos que ajustan posiciones ante la expectativa de menor diferencial de tasas entre ambos países.
El nivel de 17.47 pesos representa un retroceso desde los máximos del mes, aunque aún se mantiene por encima de los mínimos alcanzados en junio. La volatilidad diaria sigue siendo elevada, influida tanto por datos macroeconómicos como por el flujo de capitales hacia activos de mayor riesgo.
Perspectivas para las próximas semanas
El mercado prestará especial atención a los próximos indicadores de inflación en Estados Unidos y a los comentarios de funcionarios de la Reserva Federal. Si los datos de empleo continúan mostrando debilidad, la probabilidad de un recorte de tasas en el corto plazo podría consolidarse, lo que tendería a mantener al peso con sesgo favorable en el corto plazo.
Al mismo tiempo, Banxico enfrenta su propio dilema. Una apreciación excesiva del peso podría afectar la competitividad de las exportaciones mexicanas, mientras que una depreciación acelerada complicaría el control de la inflación. Las decisiones que tome el banco central mexicano en las próximas reuniones dependerán tanto del panorama externo como de la evolución de los precios internos.
Por ahora, el cierre de la jornada del 2 de julio deja al dólar en 17.47 pesos, un nivel que refleja la reacción inmediata del mercado ante un dato de empleo más débil de lo esperado y que abre un nuevo capítulo en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
