El gobierno de Columbia Británica declaró este sábado el estado de emergencia provincial por el avance del incendio Bald Range, que ha destruido viviendas, dejado personas aisladas y obligado a evacuar a más de 20.000 habitantes en comunidades cercanas al lago Okanagan, en el oeste de Canadá.
El primer ministro David Eby advirtió que la situación en el sur de la provincia es crítica y cambia minuto a minuto. El fuego comenzó unos 15 kilómetros al oeste de Summerland y se expandió con rapidez impulsado por los fuertes vientos. Las autoridades mantienen 39 órdenes de evacuación y 49 alertas preventivas, mientras bomberos, policías y equipos de emergencia combaten las llamas y realizan rescates por vía aérea.

El fuego compromete servicios esenciales
Summerland, con unos 12.000 habitantes, quedó sin electricidad debido a las llamas. Además, la planta de tratamiento de agua quedó fuera de servicio, por lo que las autoridades ordenaron hervir el agua antes de consumirla ante el riesgo de contaminación en la red. El impacto confirma que la emergencia ya no afecta únicamente a viviendas y zonas forestales: también amenaza infraestructuras básicas y la capacidad de respuesta local.
Eby pidió a quienes estén bajo una orden de evacuación abandonar sus hogares de inmediato y seguir las instrucciones municipales. Las autoridades coordinan alojamientos para los desplazados y aseguran que, por ahora, cuentan con recursos suficientes, aunque reconocen que las necesidades pueden aumentar si el incendio continúa avanzando.
La crisis se produce durante una temporada especialmente severa: los incendios han arrasado 3,9 millones de hectáreas en Canadá este año. Ontario y Quebec también han registrado focos de gran magnitud, mientras México, Australia, Francia y Nueva Zelanda han enviado refuerzos. En Columbia Británica, la combinación de vegetación densa, viento y condiciones secas favorece una propagación rápida, reduce el margen de reacción y podría provocar nuevas evacuaciones en los próximos días.
