La Asociación para la Promoción del Puerto de la Bahía de Cádiz negocia con dos navieras la apertura de una conexión marítima de mercancías entre el sur de España y Marruecos, con escala en el Puerto de Las Palmas. El proyecto contempla enlaces directos con Agadir y Dajla y busca ofrecer una alternativa al tráfico que cruza el Estrecho de Gibraltar, especialmente congestionado durante el verano.

El presidente de Cádiz-Port, Daniel Macpherson, afirmó que las conversaciones están “bastante avanzadas” y señaló que la iniciativa cuenta con el respaldo de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz y la colaboración de las autoridades marroquíes. Según declaró a AtlánticoHoy, ya se han realizado misiones comerciales bilaterales para avanzar en el planteamiento.
La operativa prevista combinaría portacontenedores tipo feeder y buques de carga rodada, conocidos como Ro-Ro. La Bahía de Cádiz actuaría como origen peninsular y Las Palmas de Gran Canaria como escala insular principal antes de la llegada a los puertos del sur marroquí. La fecha de inicio dependerá de la flota disponible: podría activarse a corto plazo si los armadores aportan barcos, mientras que la construcción de nuevos buques retrasaría el proyecto hasta cuatro años.
Una alternativa ante la presión del Estrecho
El corredor pretende captar tráficos más estables durante todo el año, entre ellos componentes vinculados a la industria del automóvil, además de mercancías agrícolas estacionales como frutas, verduras y pulpo. La presión sobre el Estrecho aumentó durante la Operación Paso del Estrecho de 2026, que registró 2,16 millones de pasajeros en sus dos primeros meses, según datos difundidos por Europa Press.
La propuesta se desarrolla en un contexto de inquietud en Canarias por la expansión portuaria marroquí en el Atlántico Medio. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, advirtió en agosto sobre las consecuencias para el archipiélago del avance de Marruecos y situó al puerto de Dajla entre los principales focos de preocupación.
Además, el Gobierno central mantiene paralizada la adquisición del 45% de Boluda Maritime Terminals por Marsa Maroc, empresa semipública marroquí, por 80 millones de euros. La operación, denunciada por el Cabildo de Gran Canaria en enero de 2026, afecta a nueve terminales españolas, incluidas las de Cádiz, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote, y permanece pendiente de la Junta de Inversiones Exteriores y del Consejo de Ministros.
Morales ha calificado la transacción de “caballo de Troya” por su posible incidencia en infraestructuras críticas canarias. Mientras, operadores como Boluda y MSC han alcanzado acuerdos para explotar terminales en Marruecos. El crecimiento de puertos como Tánger Med, Nador y Dajla alimenta posiciones distintas: Cádiz-Port lo presenta como una oportunidad logística y el Cabildo grancanario lo observa como un riesgo para la actividad del Puerto de Las Palmas.
