Los nuevos impuestos de China a la nuez mexicana, de entre 17.8 y 51 por ciento, obligan a comercializadores y exportadores a buscar destinos alternativos como Estados Unidos y Europa. El riesgo inmediato para Coahuila no es únicamente perder ventas en Asia, sino enfrentar una mayor oferta dentro de México si parte de la cosecha que tenía como destino China no logra salir del país.
El empresario nogalero Gerardo Garza Melo advirtió que ese excedente podría reducir los precios nacionales, afectando a productores de distintas regiones coahuilenses. La presión sería mayor para entidades como Sonora, principal productor mexicano de nuez jumbo, que responde mejor a la demanda china. Al no poder colocar grandes volúmenes en ese mercado, una parte de esa producción competiría directamente en el mercado interno.

Una cosecha bajo presión
Coahuila produce principalmente nuez de menor tamaño, alrededor de 145 piezas por kilogramo, pero con atributos comerciales relevantes: mejor color de almendra, mayor contenido de aceite, sabor más intenso y cáscara suave. Estas características pueden ayudar a diferenciar el producto en otros mercados, aunque la capacidad de exportación depende de intermediarios con permisos, logística y sistemas de refrigeración.
El impacto económico aún no puede cuantificarse. La comercialización de variedades criolla y Fructuoso comenzará a activarse a finales de agosto en municipios como Parras de la Fuente, mientras que la producción de Chihuahua y otras regiones llegará entre septiembre y octubre. Antes de estimar pérdidas será necesario observar el comportamiento de los precios durante todo el ciclo.
La medida china coincide con un encarecimiento severo de los insumos agrícolas. Garza Melo señaló que la tonelada de urea pasó de unos 10 mil pesos el año pasado a entre 18 mil y 19 mil pesos este año, elevando los costos justo cuando los productores enfrentan plagas, necesidades de riego y control de hongos e insectos.
Beijing sostiene que los aranceles buscan proteger a su industria local, fortalecida por plantaciones de nogal establecidas durante las últimas dos décadas. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la decisión no constituye una represalia y que la Secretaría de Economía mantiene comunicación con autoridades chinas. Para los productores mexicanos, sin embargo, la prioridad es encontrar compradores antes de que la cosecha excedente transforme una restricción comercial en una caída generalizada de precios.
