Reclutar directivos es cada vez más complejo porque las organizaciones ya no buscan únicamente experiencia en un sector determinado. La expansión de la inteligencia artificial está elevando el estándar: los candidatos también deben demostrar competencias técnicas y digitales capaces de traducirse en decisiones, innovación y resultados operativos.
Joao Nunes, Country Head México de LHH, advirtió que el conocimiento especializado dejó de ser suficiente para ocupar posiciones ejecutivas. En un mercado marcado por la transformación tecnológica, las empresas necesitan líderes que comprendan el impacto de la IA, sepan evaluar sus riesgos y puedan integrarla a la estrategia sin perder de vista las prioridades del negocio.

El reto también está dentro
El experto señaló que parte de la solución no consiste solamente en buscar talento fuera de las organizaciones. La presión por encontrar perfiles con capacidades híbridas obliga a las compañías a revisar cómo identifican, forman y retienen a sus propios ejecutivos. El desarrollo interno puede reducir la dependencia de un mercado laboral cada vez más competido, siempre que incluya capacitación tecnológica y exposición real a nuevos modelos de trabajo.
La advertencia apunta a un cambio en los criterios de liderazgo. La experiencia acumulada conserva valor, pero debe complementarse con aprendizaje continuo y capacidad de adaptación. Para las empresas, esto implica que la transformación impulsada por la IA no se limita a comprar herramientas: también exige fortalecer a quienes tomarán las decisiones sobre su adopción y uso.
La dificultad para reclutar ejecutivos con este perfil refleja una brecha entre la velocidad del cambio tecnológico y la preparación disponible en el mercado. Las organizaciones que anticipen esa brecha mediante formación y movilidad interna tendrán más posibilidades de cubrir puestos críticos sin sacrificar conocimiento institucional.
