Wall Street terminó este viernes con avances, pero no logró evitar una semana negativa marcada por el encarecimiento de la deuda estadounidense, el repunte del petróleo y la incertidumbre sobre la política monetaria. El Dow Jones subió un 0,98 %, hasta los 53.277 puntos; el S&P 500 ganó un 0,43 %, hasta 7.674 unidades, y el Nasdaq avanzó un 0,44 %, hasta 26.180 enteros. En el balance semanal, sin embargo, el Dow perdió un 0,9 %, el S&P 500 un 1,4 % y el Nasdaq un 2 %.
Deuda, petróleo y tipos condicionan el mercado
El foco principal estuvo en el mercado de bonos. El Tesoro de Estados Unidos anunció que duplicará las recompras de títulos con vencimientos de entre 10 y 30 años para contener el alza de los rendimientos, impulsada por un endeudamiento público que ya supera los 40 billones de dólares, equivalente al 120 % del PIB. La rentabilidad del bono a 30 años llegó a superar el 5,3 %, su nivel más alto desde 2007, y cerró el viernes en el 5,275 %. La medida alivió temporalmente la presión, pero no resuelve el problema estructural: los acreedores exigen mayores intereses para financiar a Washington.

El petróleo de Texas subió hasta 87,06 dólares por barril y acumuló un avance semanal superior al 5 %, después de que Washington amenazara con una ofensiva económica contra Irán. El encarecimiento de la energía eleva el riesgo de nuevas presiones inflacionarias justo cuando las actas de la Reserva Federal mostraron que varios miembros contemplan subir los tipos si los precios no ceden. El discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en Jackson Hole será clave para determinar si el mercado debe prepararse para una política monetaria más restrictiva.
En contraste, los activos considerados refugio o alternativos registraron fuertes ganancias. El oro alcanzó los 4.619 dólares por onza, un máximo de tres meses, y subió un 5 % en la semana. El bitcóin superó los 77.000 dólares y avanzó un 23 %, apoyado por la expectativa de que el Congreso apruebe la Ley de Claridad para regular el sector. La biotecnología también destacó: Moderna se disparó un 123 % semanal tras comunicar resultados prometedores de una terapia contra el melanoma desarrollada con MSD. La divergencia entre estos activos y las bolsas refleja un mercado que busca protección ante el doble riesgo de déficit fiscal persistente e inflación energética.
