La Universidad Nacional Autónoma de México aplicará un examen presencial de control a los aspirantes cuyos resultados en la prueba virtual de 2026 resultaron atípicos. La medida responde al salto de aspirantes con 100 o más aciertos, que pasó del 3 % histórico al 16 % este año, y a las detecciones del sistema de inteligencia artificial que identificó uso de celulares, apoyo de terceros e intentos de suplantación.
El nuevo examen se aplicará a quienes ya fueron seleccionados y a quienes alcanzaron puntajes iguales o superiores a los mínimos de ciclos anteriores. Los resultados definitivos dependerán exclusivamente de esta evaluación presencial, que la institución realizará en fechas próximas.

Al cancelar cerca del 2 % de los exámenes y presentar denuncias, la UNAM busca restablecer la equidad en uno de los procesos de admisión más competidos del país. La decisión evidencia las limitaciones de la modalidad completamente virtual y la necesidad de mecanismos de verificación más robustos cuando están en juego plazas limitadas y el futuro académico de miles de jóvenes.
La controversia dividió opiniones: aspirantes rechazados respaldan la repetición por considerar que protege la igualdad de oportunidades, mientras algunos aceptados exigen mantener los resultados originales. El rector Leonardo Lomelí Vanegas ha insistido en que el objetivo es garantizar legalidad, transparencia y equidad antes de asignar los lugares definitivos para el ciclo 2026-2027.
