La empresa Tren Maya, operada por la Sedena, aclaró que no fabrica la cerveza artesanal que lleva su nombre. El 11 de junio de 2026 firmó un contrato de licencia no exclusiva con Cervecería de Yucatán para que esta desarrolle, produzca y comercialice el producto durante un año, tanto en el mercado nacional como a bordo del tren.
La aclaración llegó tras la publicación de Reforma y busca diferenciar la administración del servicio ferroviario de la elaboración de la bebida. La empresa reiteró que carece de plantas cerveceras y que la marca se integrará como elemento temático dentro de la experiencia turística.

Polémica por competencia desleal
Empresarios de la Península de Yucatán denunciaron que la expansión de servicios controlados por el Ejército genera competencia desigual. Berenice Figueroa, propietaria del Restaurante Ixtabay en Xpujil, señaló que la ocupación hotelera en zonas como Xpujil, Becán y Chicanná cayó del 87 % en 2025 al 8 % en 2026, y advirtió que más restaurantes cerrarán por falta de recursos frente al Estado.
Contexto del Grupo Mundo Maya
El debate trasciende la cerveza. El Grupo Aeroportuario, Ferroviario, de Servicios Auxiliares y Conexos Olmeca-Maya-Mexica (GAFSACOMM), administrado por las Fuerzas Armadas, controla transporte, hoteles, restaurantes y ahora también productos temáticos. La diputada Tania González afirmó que este grupo concentra la cadena productiva turística, desplazando a operadores locales que ya enfrentan baja demanda.
Aunque el tren restaurante Janal aún no opera comercialmente y su esquema sigue en definición, la licencia de marca ya establece un precedente: una entidad militar participa indirectamente en la venta de alcohol dentro de un proyecto que costó más de 500 mil millones de pesos. La tensión refleja el choque entre la lógica estatal de maximizar ingresos y la supervivencia de negocios privados en la misma ruta turística.
