El crédito hipotecario en México podría cerrar 2026 con un crecimiento de entre 5 % y 6 %, impulsado por una mayor actividad prevista para el segundo semestre. Las estimaciones del sector apuntan a más de 530.000 financiamientos otorgados y a una derrama superior a 510.000 millones de pesos. La recuperación proyectada ocurre mientras especialistas alertan sobre fraudes en el mercado inmobiliario: Leonardo González, economista especializado en el sector, calcula que hasta tres de cada diez ofertas podrían ser fraudulentas.
La directora comercial de SOC Asesores Financieros, Cybel Magaña, señaló que la actividad hipotecaria debería aumentar durante la segunda mitad del año. Estimó que el monto promedio de los créditos se ubicaría entre 1,5 y 1,7 millones de pesos, en un contexto de alza en el valor de las viviendas financiadas.

El repunte sigue al avance de los precios
Durante el primer trimestre de 2026, el valor de las viviendas compradas con crédito hipotecario creció 8,7 % a nivel nacional frente al mismo periodo de 2025, según el Índice SHF de Precios de la Vivienda. Ese incremento antecede a la expectativa de una mayor colocación de financiamiento en los últimos meses del año.
El punto de comparación inmediato es 2025, cuando la banca privada colocó alrededor de 236.000 millones de pesos en créditos hipotecarios, de acuerdo con Magaña. Ese mercado registró entonces una contracción de 0,5 %. Para 2026, la proyección de más de 530.000 créditos supondría una expansión cercana a 6 % respecto del año anterior, aunque se trata de una estimación y no de un resultado confirmado.
Las ofertas falsas elevan la cautela
La previsión de mayor financiamiento coincide con riesgos detectados desde la búsqueda de un inmueble. Miguel Saucedo, socio director de Saucedo Abogados, advirtió que los delincuentes pueden montar engaños con un anuncio atractivo en redes sociales, fotografías de una vivienda y una supuesta inmobiliaria. Entre las prácticas señaladas está el phishing, mediante el cual se suplanta la identidad de empresas o intermediarios para pedir información o pagos anticipados.
También se han identificado las denominadas propiedades fantasma: publicaciones que usan imágenes y descripciones para ofrecer inmuebles no disponibles, pertenecientes a otra persona o inexistentes. Saucedo agregó que el fraude puede avanzar hasta operaciones de compraventa respaldadas con documentos falsos, por lo que el riesgo no se limita a los anuncios iniciales.
El despojo añade otra etapa de riesgo
En los últimos meses, las invasiones de viviendas y los casos de despojo han ganado notoriedad, según Saucedo. Con cifras de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México citadas por el abogado, cada año se presentan unas 4.000 denuncias por ese delito, pero menos de 6 % se resuelve. Miles de carpetas de investigación permanecen abiertas durante años, mientras familias afectadas siguen sin acceso a sus viviendas.
El especialista sostuvo que la demora burocrática puede afectar la recuperación de los inmuebles, porque el tiempo fortalece la posición de quien invade una propiedad. Las Acciones de Prevención, Restitución y Justicia ante el Despojo 2026 anunciadas por el Gobierno de Ciudad de México, indicó, reconocen un problema que lleva décadas creciendo. Añadió que el Código Penal capitalino y el Código Nacional de Procedimientos Penales contemplan medidas de restitución cuando una persona es privada ilegalmente de la posesión de un inmueble.
Saucedo alertó además sobre redes que buscan inmuebles sin movimientos registrales durante décadas, viviendas habitadas por adultos mayores o propiedades cuyos dueños viven en el extranjero. Aclaró, sin embargo, que no toda disputa inmobiliaria constituye despojo: un inquilino que permanece en una vivienda después de concluir un contrato no necesariamente comete un delito. Cada caso requiere un análisis específico, pues la figura jurídica protege la posesión legítima y no únicamente la propiedad.
