La presidenta Claudia Sheinbaum formalizó este lunes en Palacio Nacional la renovación por seis meses del acuerdo voluntario con el sector gasolinero, que mantiene como referencia un precio menor a 24 pesos por litro para la gasolina regular y menor a 27 pesos para el diésel.

El refrendo extiende la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina Regular y el Diésel, cuyo periodo anterior concluía en agosto. El Gobierno federal plantea que la medida contribuya a contener el costo de los combustibles, frenar la inflación y proteger la economía familiar.
Los montos establecidos funcionan como topes de referencia en el mercado nacional. Al tratarse de un pacto voluntario, los precios finales pueden registrar ligeras variaciones entre estaciones de servicio por los costos de operación, transporte y logística de cada región.
En las franjas fronterizas se prevén precios menores debido a la aplicación de la tasa reducida de 8% del Impuesto al Valor Agregado, según los términos del acuerdo renovado.
Las mesas de trabajo entre autoridades federales y empresarios gasolineros también abordarán la simplificación administrativa para las estaciones de servicio, el combate al huachicol y al mercado ilícito de hidrocarburos.
Entre los asuntos pendientes de esas reuniones figuran la reducción de comisiones por cobros con tarjetas bancarias y medios digitales, la seguridad pública en gasolineras y rutas de distribución, así como la optimización de las cadenas logísticas y la revisión de costos operativos.
