La tercera jornada de entrenamientos del Sevilla FC bajo Luis García Plaza ha dejado nuevas bajas que complican el inicio de la pretemporada. Isaac Romero, Castrín y el central Sangante se han sumado a la lista de ausencias, mientras Gabriel Suazo ya trabaja con el grupo tras su reciente incorporación. La sesión, a puerta cerrada, evidenció que el equipo hispalense sigue sin contar con Odysseas Vlachodimos y mantiene un reparto de cargas típico de estas fechas para evitar sobrecargas veraniegas.
Esta situación refleja una estrategia deliberada del cuerpo técnico para gestionar el esfuerzo físico en los primeros días de trabajo. Las molestias menores que suelen aparecer en julio obligan a priorizar la recuperación antes que la intensidad, especialmente cuando varios futbolistas ya arrastran problemas de distinta índole. El Sevilla, que entrena por la tarde, mantiene así un control estricto sobre el estado físico de la plantilla.
Contexto de las ausencias persistentes
Además de las nuevas incorporaciones a la lista de bajas, persisten las ausencias de Rafa Mir, Tanguy Nianzou, Alfon, Joan Jordán, Fede Gattoni y Fabio Cardoso. Todos ellos, salvo el lesionado ex del Celta, están llamados a abandonar el club este verano y realizan trabajos diferenciados del grupo principal. La tranquilidad mostrada por la dirección deportiva ante la posible denuncia de la agencia de Jordán indica que el club considera que su situación contractual está dentro de la normativa vigente.
La decisión de mantener a Jordán apartado del trabajo colectivo responde exclusivamente a criterios técnicos de García Plaza, sin que existan conflictos administrativos que alteren esa línea. Esta postura permite al Sevilla centrarse en la planificación de salidas sin generar ruido adicional en un momento en el que la plantilla necesita estabilidad.

Posibles movimientos de mercado
La aparición de Chidera Ejuke como posible venta añade otra variable al mercado veraniego. El extremo, que en las últimas horas ha despertado interés, no se ejercitó con sus compañeros porque se encuentra en su país resolviendo asuntos burocráticos. Esta circunstancia ha generado cierta inquietud entre la afición, aunque el club no ha modificado sus planes de contar con él hasta que se concrete cualquier oferta.
El cruce de informaciones sobre Ejuke ilustra cómo el Sevilla combina la gestión de salidas con la necesidad de mantener un mínimo de efectivos durante la pretemporada. Cualquier salida debe equilibrarse con la llegada de refuerzos que cubran las posiciones clave antes del primer amistoso.
El calendario inmediato contempla dobles sesiones hasta el sábado, jornada en la que el equipo disputará su primer partido de preparación ante el Juventud Torremolinos. Esa cita servirá para evaluar el estado real de los futbolistas disponibles y ajustar las cargas de trabajo de cara a las semanas siguientes. La acumulación de ausencias obliga a García Plaza a buscar soluciones internas que mantengan la intensidad competitiva sin exponer a jugadores con molestias recientes.
El Sevilla afronta así un periodo de adaptación en el que la prioridad es evitar lesiones de mayor gravedad. La incorporación progresiva de Suazo y la gestión prudente de las cargas demuestran que el club ha aprendido de experiencias anteriores y aplica un enfoque más conservador en el arranque estival. Esta metodología reduce riesgos pero también limita las posibilidades de realizar pruebas tácticas completas con todos los efectivos.
La evolución de las bajas en los próximos días determinará si el Sevilla puede presentar una plantilla más completa para los amistosos programados o si deberá seguir improvisando soluciones hasta que se resuelvan las salidas pendientes. La clave reside en mantener el equilibrio entre la preparación física y la necesidad de dar minutos a los jugadores que permanecerán en la disciplina sevillista.
