Rocha Moya vuelve a pedir licencia tras regresar

Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa después de permanecer más de tres meses con licencia, pero apenas 24 horas más tarde volvió a separarse del cargo al solicitar una nueva licencia por tiempo indefinido. El cambio, ocurrido mientras enfrenta graves acusaciones formuladas desde Estados Unidos, dejó sin explicación pública inmediata la razón de su breve retorno al poder.

Un regreso presentado como reivindicación

Rocha Moya retomó sus funciones afirmando que las investigaciones realizadas en México no encontraron elementos para proceder en su contra. Con ese argumento, sostuvo que volvía “con la frente en alto” para continuar sirviendo a los sinaloenses y transmitió la idea de que las acusaciones no habían derivado en responsabilidad dentro del país.

Sin embargo, el gobernador enfrenta señalamientos de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que él niega y ante las cuales tiene derecho a defenderse. La diferencia entre ambos escenarios forma parte del cuestionamiento planteado en la columna: mientras en algunos casos se reclaman pruebas antes de establecer responsabilidades, en otros una acusación puede bastar para tratar a una persona como culpable.

La violencia como contexto de la disputa

El regreso ocurrió en un estado que, de acuerdo con el texto, atraviesa una situación de violencia que ha alterado la vida cotidiana de numerosas comunidades. Familias temen salir, jóvenes han desaparecido, negocios han cerrado por extorsiones y también se mencionan robos de vehículos, homicidios y comunidades enteras afectadas por la inseguridad.

Ese contexto vuelve especialmente relevante la discusión sobre la responsabilidad de las autoridades. La columna no plantea impunidad para ningún funcionario, sino que reclama que cualquier acusación sea demostrada ante un juez y que las investigaciones se conduzcan con el mismo criterio, tanto en el caso de Rocha Moya como en el de Ernesto Ruffo Appel.

La licencia indefinida y las preguntas abiertas

La nueva solicitud de Rocha Moya modificó el sentido de su regreso. Después de presentarse como un mandatario reivindicado y dispuesto a continuar al frente del gobierno estatal, decidió pedir licencia nuevamente, ahora sin establecer un plazo definido. El texto plantea como preguntas centrales qué ocurrió durante esas pocas horas y por qué volvió a la gubernatura para abandonarla prácticamente al día siguiente.

Al presentar su nueva solicitud, Rocha Moya afirmó: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación, están por encima de todo”. La columna contrasta esa declaración con la expectativa de que la verdad y la justicia ocupen el lugar principal en las investigaciones. También cuestiona que la actuación de las instituciones pueda variar según el partido o el grupo político al que pertenezca la persona señalada.

En paralelo, el texto menciona que Ernesto Ruffo Appel continúa recluido en el Penal del Altiplano, más de un mes después de su detención, por acusaciones relacionadas con huachicol fiscal. La autora sostiene que, si existen elementos contra él, deben presentarse ante un juez; y que, del mismo modo, cualquier señalamiento contra Rocha Moya debe investigarse hasta sus últimas consecuencias. La solicitud de licencia por tiempo indefinido deja pendiente la explicación del gobernador sobre su retorno y posterior separación del cargo.

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