Las revisiones anuales del T-MEC mantendrán vigente el tratado comercial y no provocarán la cancelación de proyectos en Tijuana, aunque algunas empresas optarán por avanzar con mayor prudencia hasta definir las nuevas reglas. Adriana Eguía Alaniz, presidenta de Deitac, aclaró que solo cambia el mecanismo de revisión y que las decisiones de inversión se basan en horizontes de 10 a 20 años, no en periodos de 12 meses.

El entorno de incertidumbre ya era anticipado por el sector, por lo que no se esperan pérdidas de capital. Las ventajas competitivas de Baja California —ubicación fronteriza, talento especializado y logística integrada— siguen atrayendo proyectos que priorizan la certeza jurídica de largo plazo sobre fluctuaciones temporales del acuerdo.
