Las familias de Puebla desembolsarán entre 3,000 y 5,000 pesos en promedio por cada hijo durante la temporada de regreso a clases 2026-2027, considerando la compra de útiles escolares, uniformes, calzado y otros accesorios. El cálculo incorpora un incremento aproximado de 25% en los precios, de acuerdo con estimaciones del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico.
José Juan Ayala Vázquez, presidente del organismo, explicó que el monto corresponde al gasto básico de un solo estudiante y puede aumentar cuando una familia tiene más hijos. La cantidad final también depende del tipo de escuela, la lista solicitada por cada plantel y la posibilidad de adquirir productos de mayor duración o con características específicas.
El gasto se concentra en agosto
Más de 300 negocios vinculados con la venta de papelería, uniformes, calzado y artículos escolares prevén iniciar ventas especiales durante la segunda semana de agosto. El comercio del Centro Histórico espera que esta etapa genere un aumento de hasta 35% en sus ventas frente a la temporada de 2025, una expectativa que refleja la relevancia del regreso a clases para los establecimientos especializados.
El comportamiento de la demanda no se limita a los días previos al inicio del ciclo escolar. Aunque la mayor parte de las compras se concentra en agosto, los productos que permanecen en inventario pueden venderse durante los meses siguientes, conforme los estudiantes requieren reposiciones o las familias completan sus listas. Por ello, las tiendas de uniformes, mochilas y calzado incrementaron sus existencias antes del periodo de mayor actividad.

Escuelas privadas elevan el presupuesto
La diferencia entre la educación pública y la privada puede modificar de manera significativa el gasto final. En el caso de algunos colegios particulares, las listas incluyen dispositivos electrónicos, como tabletas móviles, cuyo precio promedio puede rondar los 6,000 pesos. Esa exigencia coloca el costo del equipo por encima del presupuesto destinado a varios artículos escolares básicos.
También se benefician los negocios de cómputo, debido a que algunos padres adquieren equipos para que sus hijos realicen trabajos escolares. El precio de una computadora básica oscila, según la estimación del representante comercial, entre 8,000 y 9,000 pesos. Este desembolso no forma parte de todas las listas escolares, pero puede convertirse en un gasto adicional importante para los hogares con estudiantes que requieren herramientas digitales.
La incorporación de tecnología amplía la brecha entre el presupuesto mínimo y el costo real del regreso a clases. Mientras una familia puede cubrir únicamente los útiles, la vestimenta y el calzado, otra debe sumar una tableta o una computadora. Por esa razón, el rango de 3,000 a 5,000 pesos debe entenderse como un promedio para un estudiante, no como un límite general aplicable a todos los hogares.
Uniformes y calzado representan 1,500 pesos
Solo la compra de vestimenta y calzado puede alcanzar aproximadamente 1,500 pesos. El monto incluye prendas y zapatos necesarios para iniciar el ciclo, aunque puede elevarse si el estudiante requiere más de un uniforme, ropa deportiva, accesorios específicos o sustituciones por desgaste.
El Consejo de Comerciantes señaló que algunos productos de las listas escolares han registrado aumentos permanentes de hasta 30%. A esta presión se suma el efecto de la demanda estacional, que suele intensificarse en las semanas previas al inicio de clases. La combinación de ambos factores explica por qué el gasto de las familias puede variar incluso entre establecimientos que ofrecen artículos similares.
Para reducir el impacto, el organismo recomendó revisar precios en distintos comercios y aprovechar descuentos. Comparar no elimina el encarecimiento, pero puede ayudar a distribuir las compras, identificar promociones y evitar adquirir todos los productos en un solo punto de venta. La anticipación también permite detectar qué artículos son indispensables y cuáles pueden comprarse posteriormente.
Comerciantes piden vigilancia contra ambulantaje
Ayala Vázquez solicitó al Ayuntamiento de Puebla realizar operativos en las principales calles del Centro Histórico durante la temporada. El dirigente argumentó que los vendedores ambulantes buscan aprovechar el incremento de la demanda y pueden competir bajo condiciones distintas a las de los comercios establecidos.
La petición se relaciona con los costos que enfrentan los negocios formales, entre ellos el pago de impuestos, rentas y la generación de empleos. El Consejo de Comerciantes sostiene que una vigilancia reforzada permitiría mantener condiciones más equilibradas en una fecha que representa una fuente relevante de ingresos para papelerías, zapaterías, tiendas de uniformes y establecimientos de tecnología.
El organismo agrupa a 1,300 socios y espera que el repunte previsto de 35% permita cerrar la temporada con un saldo positivo frente a los últimos tres años. Sin embargo, esa expectativa corresponde a las ventas de los comercios y no implica necesariamente una mejora equivalente en el poder adquisitivo de las familias. Para los hogares, el regreso a clases seguirá representando un gasto concentrado en pocas semanas, con mayores presiones cuando hay varios estudiantes o se solicitan dispositivos electrónicos.
