Las estimaciones de Bancolombia confirman que el recaudo tributario del primer semestre alcanzó exactamente los 162,6 billones de pesos proyectados por la DIAN. Esta cifra representa un cumplimiento pleno de la meta semestral y sitúa al país en el 51,2 % del objetivo anual de 317,5 billones. El resultado supera en 9,1 % el nivel registrado en el mismo periodo de 2025 y refleja un crecimiento sostenido impulsado por el comportamiento de varios tributos clave.
Precisión en el cumplimiento de la meta
El informe Pulso Fiscal de la entidad financiera muestra que el recaudo bruto de junio habría llegado a 23,3 billones, un aumento anual del 6,5 %. Al sumarse a los meses anteriores, el total acumulado coincide con las proyecciones oficiales y también con las cifras anticipadas por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal. Esta coincidencia entre entidades independientes reduce la incertidumbre sobre la evolución de los ingresos y ofrece un punto de referencia confiable mientras se esperan los datos oficiales de la DIAN, previstos para alrededor del 20 de julio.
El cumplimiento del 100 % de la meta semestral adquiere relevancia en un contexto de presiones presupuestales. Permite al Gobierno contar con recursos más previsibles para la segunda mitad del año, aunque no elimina la necesidad de mantener la disciplina en la ejecución del gasto.
Impuestos que sostienen el crecimiento
Tres rubros explican la mayor parte del dinamismo observado. El IVA interno registró una variación anual del 13,5 %, el Gravamen a los Movimientos Financieros creció 10,9 % y los aranceles avanzaron 7,6 %. Estos incrementos no solo compensaron posibles debilidades en otras fuentes, sino que elevaron el recaudo acumulado por encima de las expectativas iniciales. El IVA interno, en particular, revela una recuperación del consumo interno que se mantiene pese a las condiciones macroeconómicas.
La combinación de estos flujos indica que la base tributaria responde de forma diferenciada a la actividad económica. Mientras el IVA refleja mayor dinamismo en el mercado interno, el 4×1000 y los aranceles capturan señales de transacciones financieras y comercio exterior. Este patrón sugiere que el recaudo mantiene cierta resiliencia incluso cuando algunos sectores muestran menor vigor.

Ejecución del gasto por encima de lo previsto
El mismo informe advierte que el ritmo del gasto sigue acelerado. En junio el Gobierno habría comprometido 39,2 billones, un 9 % más que en el mismo mes de 2025. Con este avance, el acumulado del semestre alcanza 299 billones, equivalentes al 53,8 % del Presupuesto General de la Nación. Esa ejecución supera la meta mensual en aproximadamente 26,7 billones y continúa la tendencia observada en mayo, cuando ya se había rebasado el porcentaje registrado un año antes.
El mayor nivel de compromisos se concentra en inversión, que llega al 58,1 % de lo apropiado. Esta distribución refleja decisiones de priorización, pero también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal si los ingresos no mantienen el mismo ritmo en los meses siguientes. La diferencia entre el ritmo de los ingresos y el del gasto constituye el principal punto de tensión para el segundo semestre.
Coincidencia con otras proyecciones oficiales
Las estimaciones de Bancolombia coinciden con las divulgadas por el CARF, que también anticipó un recaudo bruto de 162,6 billones y un recaudo neto de 151,1 billones al cierre de junio. Esta convergencia entre análisis independientes otorga mayor credibilidad al resultado y reduce el margen de revisiones significativas cuando la DIAN publique las cifras definitivas.
En mayo el recaudo bruto ya había alcanzado 139,3 billones, con un crecimiento anual del 9,4 %, y la DIAN reportó un cumplimiento del 100,2 % de su meta interna. Ese precedente refuerza la expectativa de que los datos oficiales de junio confirmen el panorama trazado por las proyecciones privadas y del CARF.
