Las provincias argentinas concentran el crecimiento económico, mientras la logística emerge como factor decisivo para la rentabilidad. Paula advierte que las empresas ya no esperan al cliente: deben llevar el producto hasta él con menor intermediación y mayor eficiencia.
Disparidades regionales y capital humano
El salario promedio en Neuquén alcanzó 4,2 millones de pesos en diciembre de 2025, frente a 1,2 millones en Santiago del Estero. Esta brecha obliga a repensar la retención de talento: recortar ajustes salariales genera ahorro aparente, pero el costo de perder know-how y cultura interna resulta mucho mayor. Las provincias con energía, minería y agro pampeano avanzan; las que dependían de mercados cerrados enfrentan mayor presión.

Cambio de eje logístico
El modelo histórico centrado en Buenos Aires se invierte. Neuquén exige infraestructura para trasladar productos energéticos y mineros hacia puertos, mientras 13 familias semanales se mudan a la provincia. La inversión extranjera y regímenes de estabilidad resultan esenciales para proyectos de largo plazo.
El consejo clave para CEOs logísticos es abandonar lo que ya no favorece y reinventarse sin rigidez. Las decisiones deben medir impacto real en personas y procesos; solo así se evita perder competitividad en un contexto de readaptación tecnológica constante.
