TAPACHULA.- La planta de producción de moscas estériles ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, ya recibió su primer material biológico y comenzará a operar a plena capacidad en las próximas semanas. Esta instalación, resultado de una inversión binacional entre México y Estados Unidos, busca generar la confianza necesaria para que el gobierno estadounidense reabra la frontera y permita la reanudación de las exportaciones de ganado mexicano.
Metas semanales y cronograma de producción
El coordinador del proyecto, Humberto Gómez Velásquez, informó que el objetivo es alcanzar una producción semanal de cien millones de moscas estériles. Para mediados de julio la planta producirá 28 millones de ejemplares cada semana, cifra que se incrementará de forma gradual hasta llegar al máximo establecido a finales de 2026. Estas moscas se sumarán a los cien millones que ya genera la planta de Pacora, en Panamá, y se enviarán diariamente 1,5 millones de unidades al centro de empaque en Tampico o Texas.

El proceso de dispersión desde el norte del continente
Gómez Velásquez explicó que la estrategia de erradicación debe iniciarse desde el sur de Estados Unidos y el norte de México mediante un barrido sistemático con moscas estériles. Esta técnica, aplicada de manera coordinada entre ambos países, permite reducir progresivamente la población del gusano barrenador hasta lograr su eliminación en las zonas afectadas. La planta de Metapa representa el primer paso concreto de esa barrera biológica en territorio mexicano.
Reaparición de la plaga y restricciones comerciales
El gusano barrenador, un parásito cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente, reapareció en México a finales de 2024 después de haber sido erradicado en 1991. Su propagación llevó a Estados Unidos a imponer restricciones temporales a las importaciones de ganado mexicano, generando pérdidas significativas para el sector pecuario y nuevas tensiones comerciales entre ambos países. Los casos más frecuentes se han registrado en bovinos y caninos en la frontera con Guatemala.
Desarrollo de una nueva cepa mexicana
Paralelamente, científicos e ingenieros de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural trabajan en la creación de una cepa propia de mosca estéril. El coordinador operativo José Luis Quintero destacó que todo el proceso se realiza con personal e investigadores mexicanos, lo que permite adaptar las tecnologías a las condiciones locales y acelerar los tiempos de erradicación. Esta autonomía técnica representa un avance frente a la dependencia histórica de la planta panameña.
Inversión y alcance de la colaboración binacional
El proyecto contó con una inversión de 57 millones de dólares. La instalación de Metapa no solo incrementa la capacidad de producción regional, sino que también fortalece la cadena logística al reducir los tiempos de traslado de las moscas hacia los puntos de dispersión. Esta infraestructura compartida busca evitar que la plaga avance hacia el norte y, al mismo tiempo, restablecer los flujos comerciales que dependen de la sanidad animal certificada.
