El presidente interino José María Balcázar anunció que evalúa solicitar al Congreso nuevos créditos suplementarios a pocas semanas de concluir su mandato. Esta decisión se produce en un contexto de transición hacia el gobierno de Keiko Fujimori, quien asumirá el 28 de julio, y genera tensiones con los organismos de control fiscal.
El marco de la transición y la herencia fiscal
Perú atraviesa una fase de cambio político tras un periodo marcado por inestabilidad institucional. El Ejecutivo saliente busca cerrar su gestión con superávit aparente, pero las cifras revelan compromisos permanentes que superan los 36.700 millones de soles anuales. Estos compromisos, derivados de 268 normas aprobadas entre 2021 y 2026, representan cerca del 3 % del PIB y limitan el margen de maniobra del próximo gobierno.
El presidente del Consejo Fiscal, Alonso Segura, advirtió que tales medidas generan obligaciones estructurales difíciles de revertir. En la práctica, cada gratificación extraordinaria o programa sectorial aprobado sin fuente de financiamiento sostenible se convierte en una carga que la nueva administración heredará.
El crédito de 9.596 millones y las objeciones técnicas
El crédito suplementario aprobado esta semana asciende a 9.596 millones de soles, de los cuales 4.160 millones provienen de recaudación tributaria y 5.436 millones del canon minero y petrolero. La Contraloría General señaló que el Ministerio de Economía y Finanzas no justificó técnicamente el impacto de este gasto adicional sobre la sostenibilidad fiscal ni su relación con los riesgos macroeconómicos.
Balacázar defiende la medida argumentando que permitirá atender sectores prioritarios como Agricultura, Energía y Minas, Vivienda, Salud, Transportes y Educación. Sin embargo, la ausencia de estudios que demuestren la capacidad de pago o el efecto multiplicador de estas inversiones debilita la argumentación oficial.

Impacto en la preparación ante El Niño y el gasto público
Parte de los recursos se destinaría a prevención del fenómeno de El Niño y al pago de gratificaciones de trabajadores CAS. Si bien estas necesidades son reales, la falta de priorización técnica puede derivar en asignaciones ineficientes. Históricamente, los gastos de emergencia en Perú han mostrado baja ejecución cuando no existe planificación previa, lo que aumenta el riesgo de desperdicio.
La experiencia de 2017, cuando El Niño Costero provocó daños por más de 6.000 millones de soles, demuestra que los recursos deben canalizarse con estudios de vulnerabilidad específicos. Sin esa base, el nuevo crédito podría repetirse el patrón de asignaciones fragmentadas que benefician a corto plazo pero no resuelven problemas estructurales de infraestructura.
Consecuencias para la estabilidad macroeconómica y la transición
La insistencia en créditos suplementarios adicionales, amparada en la autorización de la Comisión Permanente, introduce incertidumbre sobre las cuentas públicas que recibirá Keiko Fujimori. Los mercados suelen reaccionar negativamente ante señales de relajación fiscal en periodos de transición, lo que puede traducirse en mayor costo de financiamiento para el Estado.
Además, el uso del canon regional para financiar gasto centralizado genera tensiones con los gobiernos subnacionales, que ven reducidos sus recursos para inversión local. Esta dinámica puede profundizar las brechas territoriales y complicar la gobernabilidad durante los primeros meses del nuevo mandato.
Riesgos de mediano plazo para la credibilidad institucional
La Contraloría ha emitido una advertencia clara sobre la falta de sustento técnico. Ignorarla debilita el sistema de controles y envía una señal de que las reglas fiscales pueden flexibilizarse por conveniencia política. En un país que busca atraer inversión extranjera en minería y energía, cualquier percepción de deterioro en la disciplina presupuestaria afecta la confianza de los agentes económicos.
El próximo gobierno deberá decidir si mantiene o revierte estas autorizaciones. Cada decisión tendrá consecuencias directas sobre el margen para políticas sociales y de infraestructura durante los próximos cinco años.
