México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas después de más de tres años de ruptura, informó la presidenta Claudia Sheinbaum. El anuncio coincidió con la salida de Betssy Chávez, exjefa del gabinete del expresidente peruano Pedro Castillo, quien recibió un salvoconducto para viajar a territorio mexicano.

Un acuerdo con reservas
Sheinbaum señaló que la negociación con el nuevo gobierno peruano se desarrolló durante varias semanas y presentó el acuerdo como una acción de buena voluntad. Un avión de la Fuerza Aérea Mexicana fue enviado por Chávez, cuya situación se había convertido en uno de los puntos más sensibles del diferendo bilateral.
La normalización no supone un cambio de postura de México sobre Castillo. La mandataria reiteró su respaldo al exgobernante, destituido y detenido en diciembre de 2022, aunque sostuvo que Lima conoce esa posición. El entendimiento, por tanto, separa la discrepancia política sobre el caso Castillo de la necesidad de recuperar canales institucionales entre ambos países.
La Secretaría de Relaciones Exteriores y el gobierno peruano formalizaron la decisión en un comunicado conjunto. Ambos subrayaron los vínculos históricos de amistad, cooperación y hermandad, así como su apego al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas.
La ruptura había dejado sin operación a la embajada mexicana en Perú y profundizado un conflicto iniciado por el respaldo de México a Castillo. La reanudación abre la vía para restablecer representación diplomática, atención consular y cooperación bilateral. Su estabilidad dependerá de que ambas capitales sostengan el diálogo pese a mantener diferencias sobre la crisis política peruana.
