México se convirtió en junio de 2026 en el principal socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio bilateral de 82.9 mil millones de dólares, de acuerdo con el reporte más reciente de la agencia de estadísticas del gobierno estadounidense. Cinco años antes, el país ocupaba el segundo lugar, detrás de Canadá, con 57.2 mil millones de dólares. Canadá pasó de 58.8 mil millones en junio de 2021 a 67.9 mil millones en el mismo mes de 2026, mientras que China descendió de 57.2 mil millones a 34.7 mil millones.
China pierde terreno frente a México
La evolución de los tres socios muestra un cambio desigual. México incrementó cerca de 45 por ciento el valor de sus intercambios con Estados Unidos y Canadá tuvo un crecimiento aproximado de 15 por ciento. China, en cambio, registró una disminución de 39.3 por ciento. En junio de 2020, el país asiático todavía encabezaba la relación comercial estadounidense, aunque con un intercambio de 49.7 mil millones de dólares.
Eduardo González, internacionalista y académico del Tecnológico de Monterrey, atribuyó parte de este desplazamiento a la política de Washington frente a Beijing, caracterizada por aranceles, restricciones al acceso a tecnologías críticas y una reorganización de las cadenas de producción. Según el especialista, la presión estadounidense busca impedir que México funcione como una vía de entrada para productos chinos al mercado de Estados Unidos mediante las condiciones preferenciales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

La frontera y el T-MEC sostienen la ventaja
La cercanía geográfica, los menores costos logísticos y la vigencia del T-MEC colocan a México en una posición favorable frente a otros países que buscan aumentar su participación en el mercado estadounidense. González señaló que el tratado mantendrá sus condiciones actuales hasta la revisión prevista para el próximo año, por lo que cualquier modificación dependerá de las negociaciones posteriores. El acuerdo también ofrece reglas de origen y acceso preferencial para los bienes que cumplen con sus requisitos.
La integración regional tiene un peso considerable en la economía mexicana. El 84 por ciento de las exportaciones no petroleras de México tiene como destino Estados Unidos, según la Secretaría de Economía. Además, cerca del 43 por ciento de la inversión extranjera directa que llegó al país en 2025 provino de Estados Unidos y otro 5.1 por ciento de Canadá. La organización México Cómo Vamos estima que poco más de 14 millones de empleos en México están vinculados directamente con la integración comercial de América del Norte.
El sector automotriz enfrenta presión
El reposicionamiento comercial ocurre mientras algunos sectores resienten las restricciones asociadas con el vínculo con China. Entre enero y julio de 2026, México exportó a Estados Unidos un millón 481 mil 497 vehículos ligeros, 4.4 por ciento menos que las un millón 550 mil 072 unidades enviadas en el mismo periodo de 2025. La reducción fue de 68 mil 575 vehículos y llevó la participación estadounidense dentro de las exportaciones automotrices mexicanas de 79.3 a 75.9 por ciento.
El académico consideró que el ensamblaje en México de productos o componentes chinos para su posterior envío a Estados Unidos es uno de los puntos que Washington busca contener. Al mismo tiempo, sostuvo que la ubicación del país continúa favoreciendo la instalación de plantas y la integración industrial con Estados Unidos. Para México, el reto será aprovechar esa ventaja sin convertir la relación comercial en un canal para mercancías que incumplan las exigencias estadounidenses, además de mantener separadas las negociaciones económicas de los asuntos de migración y seguridad.
