Monterrey busca pasar del diagnóstico a la regeneración

La zona metropolitana de Monterrey enfrenta un llamado para cambiar su modelo de crecimiento: priorizar la regeneración de calles y espacios ya urbanizados, densificar zonas con infraestructura subutilizada y dejar de extender la mancha urbana como respuesta principal a la demanda de vivienda. La Cámara de Propietarios de Bienes Raíces de Nuevo León (Caprobi) plantea que el siguiente paso debe ser definir y ejecutar una imagen objetivo junto con urbanistas y autoridades.

La propuesta parte de aprovechar activos existentes, como calles, transporte y alumbrado, en lugar de crear nuevas áreas periféricas que exigen más inversión pública para ofrecer servicios similares. Eugene Towle, socio director de Softec, sostuvo que el desafío no consiste en continuar el crecimiento hacia afuera, sino en utilizar de forma más eficiente la infraestructura disponible en los centros urbanos.

Durante el planteamiento, Towle cuestionó el esquema de expansión periférica, al que comparó con las capas de una cebolla. Según su exposición, ese patrón favorece el abandono de centros urbanos que conservan infraestructura valiosa, aunque no se aprovecha plenamente. La baja densidad, añadió, afecta tanto la movilidad como el costo de administrar servicios municipales.

El costo de atender zonas dispersas

El especialista explicó la diferencia con un ejemplo de densidad habitacional. En un sector con 300 viviendas por hectárea, dijo, se puede atender a la población con un policía, cuatro luminarias y 400 metros de calle. En cambio, para atender a una población equivalente en una zona de 60 viviendas por hectárea serían necesarios cuatro policías, 12 luminarias y mil 700 metros de calle.

Para Towle, esa relación encarece la operación de los servicios públicos. El planteamiento de Caprobi busca situar la rehabilitación urbana más allá de la construcción de nuevos edificios y orientarla hacia viviendas y entornos que respondan a las necesidades reales de las familias.

La demanda de vivienda presiona la discusión

Caprobi ubicó el debate en un contexto de demanda proyectada de 870 mil viviendas para los próximos años en Nuevo León. Deborah Reyes, directora general de la organización, señaló que el sector inmobiliario tiene la responsabilidad de poner el bienestar de los habitantes en el centro de las decisiones.

La directiva propuso una zona metropolitana más accesible, viable y sostenible, impulsada por el diálogo, el intercambio de ideas y las mejores prácticas. Towle, por su parte, planteó que el desarrollo inmobiliario debe entenderse como una vía para construir un futuro posible y deseable para las ciudades.

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