La selección española ya está en cuartos de final del Mundial tras eliminar a Portugal. El equipo de Luis de la Fuente no ha encajado ningún gol en todo el torneo y se mantiene como la única selección con la portería a cero. Manu Carreño ha subrayado que España ha perdido algo de brillo respecto a la Eurocopa, pero ha ganado en fiabilidad defensiva y en resultados.
Carreño señaló que el conjunto español avanza de menos a más y que su solidez le permite superar eliminatorias sin depender de grandes exhibiciones. Este planteamiento ha resultado clave para dejar fuera a Portugal y situar a España entre las ocho mejores selecciones del mundo.
El mérito defensivo como seña de identidad
El dato más relevante es que España no ha recibido goles en ninguna de sus cuatro primeras jornadas. Este registro no se limita a la fase de grupos, sino que se extiende a la eliminatoria contra Portugal. La organización defensiva ha permitido al equipo controlar los partidos sin asumir riesgos innecesarios, algo que contrasta con la imagen más ofensiva mostrada meses atrás.
Los datos reflejan que el bloque español ha reducido los espacios entre líneas y ha aumentado la intensidad en la presión alta. Esta evolución táctica ha convertido al equipo en una unidad más compacta, capaz de mantener el cero incluso ante selecciones con capacidad para generar ocasiones.

De la brillantez a la eficacia
Durante la Eurocopa, España exhibió un fútbol vistoso y posesivo que conquistó a la afición. Sin embargo, en este Mundial el enfoque ha cambiado. El equipo prioriza ahora el control de los partidos y la seguridad en las transiciones defensivas. Esta transformación no ha pasado desapercibida para los comentaristas, que destacan la madurez del grupo.
La fiabilidad se traduce en resultados concretos. España ha resuelto sus encuentros sin necesidad de remontadas ni de sufrir en los minutos finales. El cambio de registro ha permitido al seleccionador dosificar esfuerzos y mantener la frescura de los jugadores clave para las rondas decisivas.
El análisis de Manu Carreño
En su editorial, Carreño insistió en que la selección actual es más predecible en defensa y más efectiva en el balance general. Aunque el espectáculo ha disminuido, la probabilidad de error también lo ha hecho. Esta valoración coincide con la percepción de muchos observadores que ven en España un candidato serio para llegar lejos en la competición.
El periodista señaló que el equipo va creciendo a medida que avanzan las rondas. Esta progresión gradual permite ajustar detalles tácticos sin exponerse a resultados adversos. El objetivo ahora es mantener la portería imbatida y sumar confianza de cara a cuartos de final.
La evolución de España en este Mundial muestra un equipo que ha sabido adaptar su estilo a las exigencias del torneo. La prioridad ya no es solo el dominio del balón, sino la capacidad de cerrar espacios y evitar errores que puedan costar la eliminación. Con esta base, la selección afronta las próximas eliminatorias con la certeza de que su solidez puede ser la clave para seguir avanzando.
