Fuentes federales revelan que Emilio Lozoya Austin acordó la adquisición de la planta Agronitrogenados antes de asumir la dirección de Pemex. El arreglo con Alonso Ancira, accionista de Altos Hornos de México, incluyó un soborno de 3.5 millones de dólares transferido a una cuenta en Suiza vinculada a Tochos Holding Limited, empresa registrada en Islas Vírgenes Británicas.

La operación se ejecutó mediante cesión de derechos a su hermana Gilda Lozoya, quien canalizó fondos para cubrir la compra de una propiedad en Lomas de Bezares. Este esquema expone una planificación anticipada del desvío de recursos públicos, donde la designación oficial de Lozoya sirvió solo como formalidad posterior al acuerdo privado.
Impacto en la transparencia de Pemex
El caso subraya vulnerabilidades en los procesos de contratación de la petrolera estatal. La existencia de cuentas offshore y transferencias previas a la toma de posesión indica que decisiones estratégicas sobre activos industriales se tomaron fuera de los canales institucionales, comprometiendo la integridad de las finanzas de Pemex desde el inicio del periodo.
La trazabilidad de los recursos, inicialmente ocultada mediante estructuras fiduciarias, confirma un patrón de lavado que antecede cualquier actuación oficial. Esta secuencia temporal refuerza la necesidad de revisar los controles de designaciones en empresas públicas para evitar que intereses privados definan operaciones antes de la investidura legal.
