Un panel internacional de expertos validó en la sede de las Naciones Unidas la arquitectura y el rigor operativo de TRACE, el sistema de trazabilidad, aseguramiento regulatorio y evidencia de custodia desarrollado por OZ Branding y Petrolíferos Lobo. La evaluación se realizó en el marco de recientes mesas de trabajo sobre inteligencia artificial y reunió a especialistas de tecnología, gobierno y derecho.

La mesa que examinó el caso mexicano estuvo integrada por Daniel Osuna, de OZ Branding y líder del proyecto TRACE; Vinod Sood, de Systique, India; Ezekiel Barclay, ministro consejero de la Misión Permanente de Liberia ante la ONU en Suiza; Deniz Sherifo, de Turquía; y Helen Pino Vera, de legal70, España. Cada uno aportó una revisión específica sobre integración tecnológica, infraestructura de IA, apertura gubernamental y validez jurídica del proceso de auditoría y certificación.
Uno de los puntos centrales fue la presentación del sistema ante el consejo legal líder de la UNCTAD, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. En esa sesión se acordó dar seguimiento formal con distintas divisiones de la ONU para otorgar al sistema TRACE la visibilidad internacional que requiere su desarrollo técnico.
Petrolíferos Lobo sostuvo que, al operar bajo procesos certificados, la certeza sobre el origen y destino final del suministro de petrolíferos exige un blindaje que cubra a importadores, usuarios finales y autoridades reguladoras. La empresa añadió que en México hay corporativos internacionales con inversiones relevantes que necesitan aliados comerciales, infraestructura y sistemas capaces de garantizar una cadena de suministro legal y segura.
El documento presentado destacó que, en industrias de alto riesgo, la inteligencia artificial general puede aportar inteligencia, mientras que TRACE ofrece inteligencia responsable y auditable. El sistema se apoya en un expediente digital NOM-151 inalterable y en herramientas determinísticas que buscan asegurar certeza jurídica y trazabilidad absoluta para los participantes de la cadena de suministro.
La conclusión del panel en Ginebra colocó el caso como un precedente dentro del ecosistema RegTech internacional, según el propio planteamiento de la mesa, y dejó a TRACE en una ruta de revisión institucional ante organismos de Naciones Unidas.
