La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos autorizó la operación entre Volaris y Viva, una decisión que elimina uno de los primeros obstáculos regulatorios para formar Grupo Más Vuelos. El aval estadounidense, sin embargo, no concluye el proceso ni garantiza la integración.

La decisión clave sigue en México
Las autoridades mexicanas deberán revisar el acuerdo antes de que pueda materializarse. Ese análisis será determinante porque la unión involucra a dos de las principales aerolíneas de bajo costo del país y puede modificar las condiciones de competencia en rutas nacionales e internacionales.
La aprobación de la FTC indica que Washington no identificó, con la información disponible, un impedimento para la operación bajo su jurisdicción. Pero el mercado relevante para ambas compañías está en México, donde los reguladores deberán valorar el efecto sobre tarifas, conectividad, capacidad aeroportuaria y opciones para los pasajeros.
Para Volaris y Viva, el fallo representa un avance operativo y estratégico: les permite concentrar sus esfuerzos en el expediente mexicano. Para los viajeros, el resultado final dependerá de que la eventual integración produzca eficiencias reales sin reducir la presión competitiva que ha sostenido la oferta de vuelos de bajo costo.
