El Banco Central compró apenas 1.371 millones de dólares en junio, la mitad de lo registrado en mayo. Las intervenciones diarias cayeron drásticamente: de picos superiores a 300 millones a solo 25 millones en la última jornada. Las compras acumuladas del año superan los 11.000 millones, rebasando la meta anual de 10.000 millones fijada para todo 2026.

La menor liquidación del sector agropecuario y el aumento de demanda por aguinaldo y tasas de plazo fijo por debajo del 20% explican el cambio. El dólar oficial cerró en 1.495 pesos, mientras los financieros superaron los 1.500 y el CCL terminó por encima de 1.550. Esta dinámica anticipa tensiones estacionales para el segundo semestre.
Impacto del petróleo y perspectivas
La caída del barril por debajo de 75 dólares reducirá los ingresos energéticos, que hasta ahora habían alcanzado récords superiores a 10.000 millones. Aunque los sectores minero y energético amortiguarán parte de la estacionalidad agrícola, el balance cambiario muestra ya mayor demanda sin fines específicos: 12.876 millones hasta mayo.
El dólar ganó terreno frente a monedas emergentes y superó la inflación mensual (casi 5% versus 1,8-1,9%). El equipo económico toleró un ajuste gradual, sin sobresaltos. Las proyecciones apuntan a un tipo de cambio más volátil en la segunda mitad del año, con un cierre estimado en 1.670 pesos. La liquidez en pesos se reduce y las tasas podrían subir, configurando un escenario de mayor presión cambiaria hacia fin de año.
