El Gobierno de México renovó por seis meses el acuerdo voluntario con gasolineros para contener el precio de los combustibles y limitar su efecto sobre la inflación. La presidenta Claudia Sheinbaum formalizó el convenio este lunes en Palacio Nacional.

El compromiso establece como referencia que la gasolina regular se venda por debajo de 24 pesos por litro y el diésel por debajo de 27 pesos durante el nuevo periodo. El acuerdo, refrendado previamente en febrero, vencía en agosto.
La medida es voluntaria, por lo que los precios pueden variar entre estaciones según ubicación, logística y costos operativos. En las franjas fronterizas, los combustibles pueden registrar tarifas menores por la tasa reducida de 8% del IVA.
Además de los precios, las mesas entre autoridades y el sector han abordado la simplificación administrativa, el combate al mercado ilícito de hidrocarburos, las comisiones por pagos con tarjeta, la seguridad y las cadenas logísticas.
