La alcaldía Gustavo A. Madero entregó la remodelación integral de la Unidad Habitacional Acueducto de Guadalupe, un conjunto que permaneció más de dos décadas sin una intervención de esta magnitud. La obra renovó vialidades, edificios y espacios públicos con el objetivo de mejorar la movilidad, la iluminación y las condiciones de convivencia para miles de familias.

Infraestructura para recuperar la vida comunitaria
El proyecto, encabezado por el alcalde Janecarlo Lozano Reynoso, incluyó un Sendero de Paz, Seguridad y Esperanza de más de un kilómetro, además de la instalación de 500 luminarias LED. También se reencarpetaron las principales vialidades, se repararon baches y se reconstruyeron banquetas y andadores, intervenciones que buscan facilitar el tránsito de peatones, automovilistas y motociclistas.
La transformación alcanzó a los 81 edificios del conjunto, cuyas fachadas fueron renovadas por completo. A ello se suman seis murales monumentales inspirados en la historia y los símbolos de Acueducto de Guadalupe, entre ellos un águila, un tigre, el acueducto histórico y una representación de Frida Kahlo. La incorporación de arte urbano pretende mejorar la imagen del entorno y reforzar la identidad de la comunidad.
Durante la entrega, vecinos señalaron que se trata del cambio más relevante de las últimas décadas y destacaron que, por primera vez en más de 20 años, las promesas de mantenimiento se concretaron. La percepción vecinal otorga respaldo inmediato a la intervención, aunque sus resultados en seguridad y convivencia dependerán de la conservación de las obras y de su uso cotidiano.
La alcaldía presenta el proyecto como parte de una estrategia para recuperar el espacio público y reducir factores asociados con la violencia y la inseguridad. El planteamiento vincula iluminación, movilidad y renovación urbana con la reconstrucción del tejido social: no se trata sólo de mejorar la apariencia del conjunto, sino de devolver funcionalidad y presencia comunitaria a zonas que durante años quedaron deterioradas.
