Francia multa con un millón de euros a petrolero de flota fantasma rusa

París, 2 jul (EFE).- La justicia francesa ha impuesto una multa de un millón de euros al propietario del petrolero Tagor, perteneciente a la denominada flota fantasma rusa. El buque fue interceptado a finales de mayo por la Armada francesa en el Atlántico norte y condenado por navegar bajo falso pabellón y negarse a acatar órdenes de detención.

El caso se resolvió mediante una comparecencia con reconocimiento previo de culpabilidad, según informó el medio público francés Ici. Tras el pago de la multa y un mes de inmovilización en la bahía de Douarnenez, el Tagor podrá reanudar su ruta. El incidente refleja la aplicación creciente de medidas para hacer cumplir las sanciones occidentales contra el petróleo ruso.

Cronología de la interceptación

El Tagor fue abordado a finales de mayo a unos 740 kilómetros al oeste de la costa de Bretaña. Procedente de Múrmansk y con destino a Camerún, navegaba bajo pabellón camerunés, una bandera utilizada para eludir las restricciones europeas y estadounidenses sobre la venta de crudo ruso vinculada a la guerra en Ucrania.

Al recibir la orden de detenerse, la tripulación se negó a obedecer. Esto motivó la intervención de comandos de la Marina francesa, la detención del capitán y el traslado del petrolero a territorio francés para su investigación. El buque había cambiado de pabellón en varias ocasiones, utilizando banderas de Madagascar, Islas Marshall y Panamá, entre otras.

Reacciones de Moscú y París

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, describió la detención como una operación “al límite de la piratería internacional”. Moscú ha criticado sistemáticamente estas intervenciones, considerándolas excesivas y contrarias al derecho marítimo internacional.

Francia, por su parte, defiende las acciones como una aplicación legítima del derecho del mar y como un mecanismo para elevar el costo de evadir sanciones. Hasta la fecha, este es el quinto buque de la flota fantasma interceptado por Francia desde septiembre del año pasado. El último caso, el petrolero Deliver, fue detenido frente a Sicilia el 23 de junio y permanece inmovilizado en Marsella.

Contexto de la flota fantasma y las sanciones

La flota fantasma rusa opera mediante estructuras corporativas opacas y cambios frecuentes de bandera para mantener las exportaciones energéticas pese a las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania. Un informe del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) estimó que a finales de 2024 esta red incluía alrededor de 3.300 buques, de los cuales 1.140 eran petroleros, representando el 18 % de la flota mundial de transporte de crudo.

Muchos de estos navíos presentan un estado de mantenimiento deficiente, lo que añade riesgos ambientales y de seguridad a la operación. Su función principal es sostener los ingresos energéticos que financian el esfuerzo bélico ruso, un aspecto central en la estrategia de presión económica occidental.

Implicaciones para la aplicación de sanciones

El caso del Tagor ilustra tanto la determinación francesa de reforzar el cumplimiento como los límites prácticos de estas medidas. Aunque las multas y detenciones incrementan los costos operativos para los operadores, la flota fantasma sigue adaptándose mediante nuevas rutas y banderas de conveniencia. La eficacia a largo plazo dependerá de la coordinación entre países europeos y de la capacidad para rastrear estructuras de propiedad cada vez más complejas.

Al mismo tiempo, estas acciones generan tensiones diplomáticas con Rusia y plantean preguntas sobre el equilibrio entre la aplicación del derecho internacional y los riesgos de escalada en alta mar. El precedente establece que los países de la UE pueden utilizar su jurisdicción marítima para sancionar incumplimientos, pero también expone la fragilidad de un sistema que depende de la cooperación internacional para ser efectivo.

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