El euro registró un cierre de 1.059,47 pesos chilenos el 2 de julio de 2026, según datos de Dow Jones. Esta cifra representa un alza del 0,62% frente al cierre previo de 1.052,9 pesos. En la última semana la moneda europea avanzó 0,85%, aunque en términos interanuales acumula una caída del 5,04%.
La volatilidad del tipo de cambio euro-peso se ubicó en 4,4%, inferior al nivel de referencia de 9,65%. Esta diferencia indica que el mercado opera en una fase de menor incertidumbre, aunque no elimina los riesgos asociados a factores externos como las decisiones de política monetaria en la zona euro o la evolución del precio del cobre, principal exportación chilena.
Contexto inmediato del movimiento
El incremento diario responde principalmente a un debilitamiento puntual del dólar frente al euro en los mercados internacionales. En Chile, la demanda por divisas para importaciones y el flujo de capitales de corto plazo influyeron en la cotización. El Banco Central mantuvo su tasa de interés de referencia sin cambios en la última reunión, lo que redujo la presión alcista sobre el peso y permitió que el euro capturara parte del movimiento global.

Durante las últimas sesiones el peso chileno mostró mayor resiliencia que monedas pares de la región. Esta relativa fortaleza se explica por el superávit comercial que mantiene Chile gracias a los envíos de cobre y litio, aunque el déficit fiscal estructural sigue siendo un factor que los analistas vigilan de cerca.
Evolución histórica del peso chileno
El peso chileno es la moneda oficial desde 1975 y su emisión está a cargo del Banco Central de Chile. Tras la independencia en 1817 se adoptó el sistema decimal en 1851. Actualmente circulan monedas de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos; las de 1 y 5 pesos dejaron de emitirse en 2017. En 2018 el Banco Central inició el retiro gradual de las monedas de 100 pesos acuñadas entre 1981 y 2000 para reducir la convivencia con las piezas actuales.
La estabilidad del tipo de cambio euro-peso depende en gran medida de la percepción de riesgo país. Cuando los inversores anticipan mayor inflación o menor crecimiento, suelen demandar más euros como refugio, presionando al alza la cotización. En cambio, un contexto de recuperación sostenida del cobre tiende a fortalecer el peso y a moderar el valor del euro en pesos locales.
Recuperación económica y desafíos pendientes
Chile experimentó una expansión del 11,7% en 2021, una de las más rápidas tras la pandemia, impulsada por retiros de fondos de pensiones y transferencias fiscales directas. Sin embargo, la recuperación del empleo ha sido más lenta y la inflación se mantuvo elevada por presiones de demanda, alzas en materias primas y depreciación acumulada del peso. Como resultado, la deuda pública alcanzó el 37% del PIB, el nivel más alto en tres décadas.
El actual nivel de volatilidad reducida del euro frente al peso ofrece un margen de maniobra para importadores que requieren euros para pagos a proveedores europeos. Aun así, la tendencia interanual negativa del euro sugiere que, en el mediano plazo, las empresas chilenas podrían beneficiarse de costos más bajos en euros, siempre que el peso mantenga su trayectoria de estabilización.
Perspectivas para los próximos meses
El comportamiento del euro en Chile dependerá de tres variables principales: la evolución de la política monetaria del Banco Central Europeo, el precio internacional del cobre y las decisiones del Banco Central de Chile sobre tasas de interés. Un recorte adicional en Chile podría debilitar el peso y elevar el tipo de cambio euro-peso, mientras que un fortalecimiento sostenido del metal rojo tendería a mantener la cotización más contenida.
Los datos del 2 de julio reflejan un mercado en fase de ajuste gradual más que de turbulencia. Esta situación reduce la probabilidad de movimientos bruscos en el corto plazo, pero no elimina la necesidad de que las empresas gestionen activamente su exposición cambiaria mediante instrumentos de cobertura. La combinación de menor volatilidad y un marco macroeconómico aún en consolidación define el escenario más probable para los próximos trimestres.
