El euro abrió este 6 de julio a 67,36 pesos dominicanos, con un alza del 0,19 % frente al cierre previo. La moneda europea acumula un avance semanal del 0,53 %, aunque registra una caída interanual del 6,54 %. La volatilidad actual, situada en 9,89 %, se mantiene claramente por debajo del nivel de referencia del 12,32 %, lo que indica un mercado cambiario más estable de lo habitual.

Según el informe de UBS, República Dominicana prevé un crecimiento del PIB del 4 % en 2026, impulsado por tasas de interés más bajas y un entorno externo favorable. El Banco Central proyecta que el tipo de cambio llegará a 66,35 pesos en septiembre de 2026 y a 69,15 un año después, en un escenario de depreciación controlada. Esta trayectoria coincide con el objetivo fiscal de reducir el déficit global al 3,2 % del PIB y mantener la deuda pública en torno al 58 % del producto.
El menor nerviosismo del mercado cambiario refleja la combinación de superávits comerciales en servicios y remesas con una inversión extranjera directa estimada entre 3,5 % y 4 % del PIB. Estos flujos compensan el déficit por cuenta corriente y sostienen la demanda interna sin generar presiones desordenadas sobre el peso. La política monetaria coordinada entre el Banco Central dominicano y la Reserva Federal seguirá siendo el factor determinante para que esta estabilidad se mantenga durante el segundo semestre.
