El euro finalizó la jornada del 2 de julio a 8,71 quetzales, un avance del 2,57% frente al cierre previo de 8,49. Este movimiento se produjo en un contexto de mayor inestabilidad cambiaria, con la volatilidad alcanzando el 27,23%, muy por encima del nivel de referencia del 20,21%.

En la última semana la divisa europea acumula un ascenso del 3,14%, lo que indica un impulso reciente. Sin embargo, la comparación interanual revela una contracción del 1,03%, señal de que la apreciación actual no revierte aún la tendencia estructural de debilidad frente al quetzal.
Volatilidad y contexto de mercado
El repunte diario superior al 2% se produce cuando la volatilidad supera claramente su promedio histórico. Este desfase sugiere que el movimiento responde más a factores puntuales de oferta y demanda que a un cambio sostenido en las expectativas sobre la economía guatemalteca o la zona euro. La diferencia entre la volatilidad actual y la de referencia amplía el margen de error para operadores y empresas que dependen del tipo de cambio.
El comportamiento observado combina un impulso semanal positivo con una trayectoria anual negativa. Esta divergencia temporal indica que cualquier recuperación adicional requerirá confirmación en las próximas sesiones para no quedar como un ajuste técnico aislado.
