Donald Trump anunció que Estados Unidos obtuvo control mayoritario sobre más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de crudo en Venezuela, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas del país sudamericano. Según el presidente, el pacto se alcanzó con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, Marco Rubio, Pete Hegseth y empresas privadas, sin costo para los contribuyentes estadounidenses.
Trump sostuvo que la operación más que duplicará las reservas petroleras probadas de Estados Unidos, estimadas en 46 mil millones de barriles al cierre de 2024, y ayudará a reducir los precios de la gasolina a largo plazo. Washington ha utilizado sus reservas estratégicas, que a inicios de agosto bajaron de 300 millones de barriles.

El gobierno venezolano confirmó el entendimiento y señaló que contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos con potencial estimado de 65 mil millones de barriles. Caracas proyecta más de 100 mil millones de dólares de inversión privada y una recaudación fiscal superior a 209 mil millones de dólares.
La estructura del acuerdo, los yacimientos específicos y las compañías participantes no fueron revelados. Rubio afirmó que la inversión impulsará miles de empleos y la reconstrucción económica venezolana. Analistas advirtieron que elevar la producción dependerá de inversiones en infraestructura, perforación y capacidad de exportación; por ello, un efecto inmediato en los precios de los combustibles sigue siendo incierto.
