Estabilidad del dólar tras la suba de junio

El mercado cambiario argentino atraviesa un momento de relativa calma después del incremento superior al 5 por ciento registrado en junio. Esta estabilización se produce en un contexto donde el volumen diario negociado supera los 700 millones de dólares, un nivel que refleja tanto la oferta de divisas como la cautela de los operadores ante señales mixtas provenientes del exterior y de la política interna.

Orígenes de la tensión cambiaria desde 2025

La corrida de octubre de 2025 marcó un punto de inflexión en la gestión de Javier Milei. Desde entonces el tipo de cambio mayorista ha acumulado una suba del 23,2 por ciento anual hasta junio de 2026, mientras la inflación estimada se ubica en torno al 33,2 por ciento. Esta brecha generó una inflación en dólares del 8,2 por ciento anual, un indicador que revela cómo la depreciación controlada del peso ha perdido terreno frente a la evolución de los precios internos. El contado con liquidación, por su parte, pasó de 834 pesos en noviembre de 2023 a 1558 pesos en junio de 2026, lo que representa un aumento del 86,7 por ciento desde la asunción del gobierno.

El análisis de Salvador Di Stefano muestra que quienes mantuvieron dólares billetes perdieron poder adquisitivo frente a la inflación y frente al dólar mayorista. Esta dinámica ilustra una recomposición de reservas impulsada por el superávit fiscal, pero también por un endeudamiento externo que ahora se extiende mediante operaciones de REPO.

La extensión de los REPO y el cambio en las reservas netas

El anuncio del Banco Central de prolongar hasta septiembre de 2028 las líneas de REPO por 6000 millones de dólares modificó sustancialmente el perfil de vencimientos. Los compromisos que vencían en los próximos doce meses se redujeron de 8390 millones a 2390 millones de dólares. Como resultado, las reservas netas medidas de forma exigente alcanzaron 4470 millones de dólares positivos, el primer registro favorable desde octubre de 2025 y el nivel más alto desde noviembre de 2021.

La operación se concreta a una tasa equivalente al SOFR más un spread del 4 por ciento, actualmente cercana al 7,6-7,7 por ciento. Aunque el costo financiero es elevado, la extensión reduce la presión de corto plazo y otorga margen al equipo económico para administrar los vencimientos de capital previstos para 2027, un año que el secretario de Finanzas Federico Furiase describió como menos desafiante gracias al colchón de financiamiento neto de 3700 millones de dólares.

Repercusiones sobre el sector agroexportador

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta liquidaciones agropecuarias por 34.900 millones de dólares en 2026, un recorte de 1200 millones respecto de las estimaciones de hace un mes. La causa principal radica en la caída de los precios internacionales de los commodities, acentuada por un dólar índice más firme bajo la conducción hawkish de Kevin Warsh en la Reserva Federal. Esta menor entrada de divisas del campo se compensa parcialmente con el mayor volumen negociado en el mercado de cambios, pero introduce un riesgo estructural para el superávit comercial en los próximos trimestres.

Efectos en la economía real y expectativas de mediano plazo

La estabilidad observada en julio, con el dólar mayorista en 1486,50 pesos y el blue en 1515 pesos, permite que el tipo de cambio oficial se mantenga 327 pesos por debajo del techo de la banda, equivalente al 22 por ciento de ese límite. Sin embargo, el contexto global de tasas altas en Estados Unidos presiona a las monedas emergentes y encarece el financiamiento externo. El analista Gustavo Ber señaló que la reacción del dólar argentino responde principalmente a un DXY más sostenido y a la depreciación simultánea de otras divisas de la región.

En términos de política monetaria, el programa financiero 2026-2027 fue diseñado con supuestos conservadores y múltiples opcionalidades. La recomposición de reservas netas abre la posibilidad de reducir la dependencia de intervenciones puntuales, pero también expone al Banco Central a un mayor escrutinio si los precios de los commodities continúan debilitándose. Un escenario de menor liquidación agropecuaria podría obligar a revisar las metas de acumulación de reservas, afectando la credibilidad del ancla cambiaria.

Implicancias para la deuda y el financiamiento futuro

La extensión de los REPO hasta 2028 reduce drásticamente los vencimientos de corto plazo y genera un colchón que el gobierno planea destinar a los pagos de capital de 2027. Esta estrategia disminuye el riesgo de refinanciamiento en un año electoralmente sensible, pero traslada el costo de la deuda hacia adelante. Si las tasas internacionales permanecen elevadas, el spread del 4 por ciento sobre SOFR podría erosionar parte del superávit fiscal obtenido hasta ahora.

Además, el aumento del interés abierto en el mercado de futuros, que supera los 3700 millones de dólares, indica que los operadores están cubriendo posiciones ante posibles movimientos adicionales del tipo de cambio. La concentración de contratos con vencimiento a fin de julio, que operaron con bajas de hasta 0,6 por ciento, refleja expectativas de estabilidad inmediata, aunque no necesariamente de largo aliento.

Riesgos estructurales y trayectoria de mediano plazo

La brecha entre la devaluación del dólar mayorista (311,7 por ciento desde noviembre de 2023) y la inflación acumulada (319 por ciento) sugiere que el tipo de cambio real se ha apreciado levemente. Esta apreciación podría limitar la competitividad de las exportaciones no tradicionales si los precios internacionales no se recuperan. Al mismo tiempo, la mayor oferta de dólares en el segmento contado contribuye a anclar expectativas de corto plazo, pero depende de la continuidad del superávit fiscal y de la evolución del comercio exterior.

En síntesis, la estabilización actual del dólar argentino se sustenta en una combinación de factores internos, como el superávit financiero y la extensión de los REPO, y externos, como la política monetaria de la Reserva Federal. El resultado inmediato es una mejora en las reservas netas y un alivio en los vencimientos de 2026 y 2027. Sin embargo, la menor proyección de liquidaciones agropecuarias y la persistencia de tasas altas en el exterior introducen vulnerabilidades que podrían condicionar la evolución del tipo de cambio en los próximos meses.

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