México recortó en tres años la proporción de trabajadores formales con salarios de pobreza de 40% a 2%, un giro relevante en el mercado laboral. El problema, sin embargo, ya no está en la base extrema, sino en el tramo intermedio: 50% de los empleados asegurados ante el IMSS sigue en un nivel de supervivencia y solo 48% rebasa los 14,400 pesos mensuales que Acción Ciudadana Frente a la Pobreza considera un salario digno.

El nuevo techo salarial
El avance muestra que subir el piso no basta: buena parte de quienes salieron de la pobreza salarial solo se movió a ingresos todavía insuficientes. La brecha se agrava en empresas pequeñas, donde apenas 27% de los trabajadores supera ese umbral, y cae a 12% en micronegocios. ACFP plantea mantener alzas diferenciadas del salario mínimo, exentar de ISR a los sueldos más bajos y crear un esquema simplificado para formalizar a quienes hoy trabajan fuera de la seguridad social.
