El superpeso vuelve a prueba

Un alivio frágil

El dólar volvió a caer por debajo de 17 pesos y tocó 16.97, el nivel más bajo desde junio de 2024. El movimiento reaviva una vieja discusión: en México, el tipo de cambio no solo refleja el ánimo del mercado, también resume la fortaleza o la fragilidad del modelo económico.

La historia reciente explica por qué el avance del peso no puede leerse como triunfo permanente. Las paridades fijas terminaron en crisis, mientras que la flotación desde 1994 amortiguó choques severos, como en 2008, 2016 y 2020. Hoy la apreciación responde a tasas altas de Banxico, remesas récord, exportaciones ligadas al nearshoring y un dólar globalmente débil, pero esos factores pueden revertirse con rapidez.

La lección es clara: el “superpeso” no es una política, sino una ventana de confianza. Durará mientras México conserve estabilidad macroeconómica, finanzas públicas creíbles y certidumbre frente a Estados Unidos. En cambio, cualquier deterioro puede devolver la volatilidad con la misma velocidad con que llegó la apreciación.

Artículos relacionados

Últimos artículos