El gobierno de Claudia Sheinbaum ha liberado la mayor parte de los permisos requeridos por las empresas mineras, según Pedro Rivero González, presidente de la Cámara Minera de México (Camimex). La Secretaría de Economía ha resuelto más de 90% de los trámites bajo su responsabilidad; la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), más de 85%, y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), más de 50%. Para el sector, el avance marca un cambio frente al sexenio anterior, cuando las autorizaciones permanecieron prácticamente detenidas.
El avance reportado en Durango
Rivero González presentó el balance durante el Noveno Congreso Nacional de Minería Durango 2026. En entrevista con El Economista, sostuvo que la relación entre el gobierno federal y la iniciativa privada minera ha mejorado mediante el diálogo y el conocimiento de los expedientes. Los permisos abarcan asuntos como uso de agua, regularización de concesiones, pago de derechos y reducción de áreas concesionadas.

El rezago al inicio de 2025
A principios de 2025, la Semarnat acumulaba 160 solicitudes pendientes de empresas mineras, mientras que la Conagua tenía 252. Para atender el atraso, se instalaron mesas de diálogo coordinadas con la Secretaría de Economía. En esos encuentros, las compañías expusieron que la falta de resoluciones oportunas podía frenar inversiones, provocar paros parciales o totales, afectar empleos, generar problemas operativos y elevar los costos de los proyectos.
El presidente de Camimex indicó que el destrabe de los permisos permitió avanzar en las autorizaciones necesarias para que las operaciones existentes mantengan su funcionamiento. También señaló que durante 2025 fueron autorizados dos nuevos proyectos mineros en México, aunque no detalló cuáles fueron ni su ubicación.
Proyectos en espera de autorización
Al inicio de la administración de Sheinbaum, las empresas presentaron alrededor de una docena de nuevos proyectos con una inversión conjunta de 12,000 millones de dólares. De ese conjunto, ya se autorizaron proyectos por aproximadamente 2,500 millones de dólares, de acuerdo con Rivero González. El dirigente sostuvo, sin embargo, que persiste discrecionalidad en la entrega de algunas autorizaciones y pidió reglas más claras sobre los requisitos esperados para cada proyecto.
Para Camimex, la mayor certeza depende de documentar mejor los expedientes y de que las autoridades comuniquen con precisión qué condiciones deben cumplir las inversiones. Rivero González planteó que ese proceso puede reducir la incertidumbre para la minería y para otros sectores que requieren permisos federales.
La concesión, pendiente de largo plazo
El siguiente tema para la industria es la apertura de nuevas concesiones, necesaria, según el dirigente, para desarrollar proyectos y sostener la competitividad a largo plazo. En México no se han abierto nuevas concesiones mineras desde finales de 2018. Camimex vincula esa ausencia con un menor volumen de producción frente al potencial del sector.
En 2025, el valor de la producción minero-metalúrgica mexicana alcanzó 379,290 millones de pesos, 21.2% más que el año previo y el nivel más alto de los últimos años. Medido en dólares, sumó 19,765 millones, un alza de 15.9% influida por los precios de los metales. Sin embargo, el índice de volumen físico de esa producción cayó 0.2% anual. Rivero González consideró que la mayor fluidez en permisos merece reconocimiento, pero mantuvo como asuntos pendientes las autorizaciones restantes y el régimen de concesiones.
