El mercado laboral estadounidense conserva una estabilidad poco común: las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo aumentaron en 2.000 la semana pasada, hasta 206.000, pero se mantuvieron cerca de los niveles previstos por los analistas. El dato, correspondiente a la semana concluida el 29 de agosto, confirma que los despidos siguen siendo limitados.
Un mercado de “baja velocidad”
Las solicitudes continuas, que reflejan a quienes siguen recibiendo ayudas después de la primera semana y ofrecen una señal sobre la contratación, subieron en 8.000, hasta 1,8 millones, durante la semana terminada el 22 de agosto. La combinación de pocos despidos y una contratación moderada apunta a un mercado de “contratación y despidos lentos”: resistente, pero con escaso dinamismo.

Los datos de Challenger, Gray & Christmas refuerzan esa lectura. Las empresas con sede en Estados Unidos anunciaron 52.881 recortes de empleo en agosto, un 58% más que en julio, aunque fue la cifra más baja para ese mes desde 2022. Además, los despidos comunicados en lo que va del año acumulan una caída del 41% frente al mismo periodo de 2025.
La estabilidad laboral también quedó reflejada en el Libro Beige de la Reserva Federal. Para la política monetaria, este escenario reduce la urgencia de responder a un deterioro del empleo y deja mayor margen para concentrarse en la inflación, especialmente ante los riesgos derivados del conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, la falta de impulso en la contratación sugiere que la economía no está generando suficiente demanda de trabajadores para sostener una expansión vigorosa. Por ahora, el mercado laboral ofrece a la Fed una combinación favorable: pocos despidos, pero señales de enfriamiento que conviene vigilar.
