La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) aplicará nuevas reducciones al calado máximo permitido para los buques gigantes que atraviesan las esclusas neopanamax. Desde el 26 de agosto de 2026 el límite será de 48 pies, equivalentes a 14,63 metros, y bajará a 47,5 pies, unos 14,48 metros, a partir del 3 de septiembre.
Menos agua, misma capacidad operativa
El ajuste responde a los niveles actuales y a las previsiones para el lago Gatún, una de las principales fuentes de agua de la vía interoceánica. La ACP estima una disminución cercana a un pie durante las próximas semanas, aunque sus proyecciones muestran una estabilización hasta octubre. La causa está vinculada a un episodio de El Niño que se prevé más intenso, con temperaturas elevadas en el Pacífico y menores precipitaciones.

La medida no reducirá el número de tránsitos diarios, una diferencia relevante frente a la crisis hídrica de 2023 y 2024. En aquel periodo, el canal llegó a limitar los pasos a 22 diarios, frente a los 36 habituales, y redujo el calado de los neopanamax hasta 44 pies. Ahora, la estrategia busca preservar el flujo comercial trasladando la restricción al tamaño sumergido de los barcos.
El calado ya había descendido gradualmente este año: de 50 pies en junio a 49,5 el 3 de julio y 49 el 24 de julio. El Canal de Panamá concentra entre el 3 % y el 5 % del comercio mundial y depende de los lagos Gatún y Alhajuela, que también abastecen a más de la mitad de la población del país. Por ello, la evolución climática determinará si serán necesarios nuevos ajustes en los próximos meses.
