El peso mexicano abrió la semana del 29 de junio de 2026 con una ligera recuperación frente al dólar estadounidense. En los primeros minutos de negociación, la paridad se ubicó en 17.48 pesos por dólar, lo que representa una variación modesta respecto al cierre previo pero confirma una pérdida acumulada del 0.61% en los últimos siete días según datos de Investing. Este movimiento ocurre en un contexto de cautela generalizada en los mercados internacionales, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente tras los ataques reivindicados por la Guardia Revolucionaria de Irán contra Kuwait y Baréin.
El domingo 28 de junio, Irán respondió a bombardeos estadounidenses previos con nuevas acciones militares en la región. El presidente Donald Trump respondió con advertencias contundentes, señalando que Estados Unidos dejaría de ser “razonable” y que la República Islámica de Irán “dejaría de existir”. Estas declaraciones elevaron la percepción de riesgo geopolítico y generaron movimientos defensivos en distintas divisas emergentes, entre ellas el peso mexicano.

Riesgos estructurales para la moneda mexicana
La directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base, Gabriela Siller Pagaza, advirtió que la relativa estabilidad observada en meses recientes no elimina factores que podrían aumentar la percepción de riesgo sobre México en la segunda mitad del año. Entre ellos destacan la próxima revisión del T-MEC, la situación de las finanzas públicas y la posible presión sobre la calificación soberana, una reducción adicional del diferencial de tasas de interés respecto a Estados Unidos, las tensiones geopolíticas globales y los flujos estacionales típicos del cierre de año.
Cada uno de estos elementos posee un canal de transmisión distinto. La revisión del tratado comercial puede afectar expectativas de inversión extranjera directa. El deterioro de las finanzas públicas influye directamente en la percepción de riesgo crediticio. Una menor diferencia de tasas reduce el atractivo de activos denominados en pesos. Los conflictos en Oriente Medio elevan la demanda de dólares como activo refugio, mientras que los flujos de fin de año suelen presionar la liquidez del mercado cambiario local.
Proyecciones de tipo de cambio
El escenario base elaborado por la especialista contempla una depreciación gradual y moderada del peso durante los próximos trimestres. El segundo trimestre de 2026 registra hasta la fecha un promedio de 17.37 pesos por dólar. Para el cuarto trimestre se proyecta un promedio cercano a 17.82 pesos, mientras que para 2027 la paridad se mantendría relativamente estable alrededor de los 18 pesos por dólar. Esta trayectoria refleja tanto el impacto de los factores de riesgo mencionados como la capacidad del Banco de México para administrar la volatilidad mediante su política de reservas y tasas.
La cotización en ventanillas bancarias al inicio de la jornada mostró los siguientes niveles: Afirme ofreció 16.50 pesos a la compra y 18.10 a la venta, mientras que Banco Azteca reportó 16.35 pesos a la compra y 18.19 a la venta. Estas diferencias entre compra y venta reflejan los márgenes operativos habituales de cada institución y no necesariamente el tipo de cambio interbancario que rige las transacciones mayoristas.
Contexto más amplio y herramientas de consulta
La evolución del tipo de cambio mexicano no depende únicamente de los acontecimientos en Medio Oriente. También influyen las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, los datos de inflación en México y el comportamiento de los precios del petróleo, del cual el país sigue siendo exportador neto. Una combinación de estos elementos puede amplificar o atenuar el efecto de cualquier choque geopolítico.
Para quienes requieren información actualizada, existen diversas herramientas de acceso público. Google ofrece cotizaciones en tiempo real, mientras que plataformas especializadas permiten realizar conversiones de dólares a pesos con distintos niveles de detalle. El valor reportado para este 29 de junio se situó en 17.49 pesos por dólar, cifra que puede variar ligeramente según la fuente y el momento de consulta.
El seguimiento cercano de estos indicadores resulta relevante tanto para empresas con exposición comercial internacional como para hogares que realizan remesas o planean viajes al extranjero. La combinación de riesgos geopolíticos y factores estructurales internos sugiere que la volatilidad podría mantenerse durante los próximos meses, aunque el margen de maniobra de las autoridades monetarias mexicanas sigue siendo amplio.
