Un agente municipal en activo de Mexicali fue capturado al terminar su turno por su presunta participación en el feminicidio de Selene Agramont Soria, ocurrido el 11 de junio en el fraccionamiento Parajes de Oriente. La víctima recibió múltiples disparos al bajar de su vehículo frente a su domicilio, en presencia de familiares, y falleció antes de recibir atención médica.

La detención, ejecutada por la Fiscalía General del Estado mediante orden de aprehensión, revela la posible implicación de un integrante del cuerpo policial en un crimen que generó fuerte indignación social. En el lugar se recolectaron diez casquillos de calibre 9 milímetros, lo que apunta a un ataque planeado y ejecutado con precisión.
Este caso expone fallas estructurales en los mecanismos de control interno de las corporaciones municipales: la presencia de un agente armado en un feminicidio no solo erosiona la confianza ciudadana, sino que obliga a revisar protocolos de selección y supervisión para evitar que elementos con conductas de riesgo permanezcan en servicio activo.
