La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, destacó el comportamiento de la afición local durante los Baja Fut Fest celebrados en Tijuana y Mexicali. Miles de personas siguieron los partidos de la Selección Mexicana en el Mundial sin incidentes, lo que reforzó la imagen de la entidad como sede ordenada y hospitalaria. Tras la eliminación ante Inglaterra por 3-2, la mandataria valoró tanto el desempeño del equipo como el ambiente de unidad generado entre los asistentes.

El torneo dejó una huella positiva más allá del resultado deportivo. La presencia masiva en ambos recintos evidenció que la población bajacaliforniana puede disfrutar eventos de gran escala de forma cívica. Esta experiencia contrasta con episodios pasados en otras sedes mundialistas donde el descontrol empañó la fiesta futbolera.
El contexto de los Baja Fut Fest
Los festivales se organizaron para proyectar los partidos de México en pantallas gigantes y crear espacios de convivencia. En Tijuana y Mexicali la respuesta superó las expectativas: los recintos alcanzaron capacidad completa en los encuentros decisivos. Esta movilización espontánea demostró que el interés por el seleccionado nacional sigue vigente pese a la eliminación.
Reconocimiento al trabajo de la selección
Marina del Pilar señaló que el combinado nacional cumplió un papel destacado en el certamen. Destacó especialmente las actuaciones de Gil Mora, Erik Lira y Julián Quiñones, jugadores que aportaron frescura y compromiso en momentos clave. Aunque el resultado final no fue el esperado, la gobernadora consideró que el equipo transmitió una imagen de entrega que mereció el respaldo popular.
La hospitalidad hacia Irán
Uno de los aspectos más subrayados fue el trato recibido por la selección de Irán durante su estancia en Tijuana. El cuerpo técnico y los jugadores expresaron agradecimiento por la recepción local. Este detalle adquiere relevancia porque muestra que Baja California puede acoger delegaciones extranjeras sin tensiones, un factor que fortalece la candidatura de la región para futuros eventos internacionales.
Unidad y experiencia compartida
El Mundial sirvió como catalizador de cohesión social. En un momento en que la polarización suele dominar el debate público, los Baja Fut Fest ofrecieron espacios donde personas de distintas procedencias compartieron un mismo objetivo: alentar a México. Esta coincidencia temporal generó recuerdos colectivos que trascienden el ámbito deportivo y contribuyen a construir identidad regional.
Lecciones para la organización de eventos
La respuesta ciudadana confirmó que es posible realizar concentraciones masivas sin alterar el orden público cuando existen condiciones adecuadas de logística y comunicación. Las autoridades locales observaron que la clave radicó en la anticipación de necesidades básicas como transporte, seguridad y servicios sanitarios. Esta metodología puede replicarse en conciertos, ferias o torneos regionales que atraigan multitudes similares.
Proyección hacia el futuro
El saldo positivo del Mundial en Baja California abre la puerta a nuevas iniciativas que combinen deporte y turismo. La entidad cuenta ahora con un antecedente reciente que avala su capacidad de gestión. Organismos estatales ya evalúan cómo capitalizar esta experiencia para atraer eventos de menor escala que mantengan vivo el interés de la afición y generen derrama económica sostenida.
