El gobierno de Chiapas ordenó la suspensión total de clases el lunes 6 de julio para que estudiantes y familias sigan el partido de octavos de final de la Selección Mexicana contra Inglaterra. La medida, emitida directamente por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar a través de la Secretaría de Educación estatal, convierte a la entidad en la única del país que altera su calendario escolar por este motivo deportivo.
En contraste, la Ciudad de México y Nuevo León mantendrán sus actividades académicas normales conforme al calendario oficial de la SEP. Las autoridades federales y locales de ambas entidades confirmaron que no existe justificación para modificar la jornada del lunes, ya que el encuentro se disputará el domingo 5 de julio y no afecta la movilidad ni el desarrollo de evaluaciones finales.
Contexto del calendario escolar 2025-2026
El periodo ordinario de clases contempla que el lunes 6 de julio sea un día hábil en la mayoría de las entidades. La Ley General de Educación otorga a los estados cierta autonomía para realizar ajustes justificados, pero estos deben responder a razones climáticas extremas o emergencias sanitarias, no a eventos deportivos. Hasta el momento, solo Chiapas ha invocado el apoyo al equipo nacional como argumento directo para decretar el paro.

Varios estados ya concluyeron anticipadamente el ciclo escolar debido a las olas de calor registradas en semanas previas. Colima cerró sus actividades el 25 de junio; Yucatán lo hizo el 26 de junio; Baja California Sur finaliza este viernes 3 de julio; Chihuahua y Tlaxcala aplicaron modificaciones de emergencia por las mismas condiciones climáticas. En estos casos, la ausencia de clases el lunes 6 de julio responde a decisiones tomadas semanas atrás y no al partido de fútbol.
Decisiones diferenciadas en CDMX y Nuevo León
La Secretaría de Educación de la Ciudad de México reiteró que los planteles de educación básica operarán con normalidad. No existe ningún aviso extraordinario que autorice ausentismo, por lo que la asistencia sigue siendo obligatoria para cumplir con los planes de estudio vigentes. Una situación análoga ocurre en Nuevo León: aunque la entidad adelantó parcialmente su cierre por altas temperaturas, la fecha oficial de fin de cursos sigue programada para el miércoles 8 de julio. Por ello, los alumnos neoleoneses deben asistir el lunes 6.
Las plataformas oficiales de la SEP en cada entidad permanecen activas para aclarar cualquier aviso local. Hasta ahora ninguna otra autoridad estatal ha manifestado intención de modificar el calendario por el torneo deportivo. Esta uniformidad refleja el criterio federal de no alterar el periodo de evaluaciones finales por eventos que ocurren en fin de semana.
Implicaciones para familias y sistema educativo
La decisión de Chiapas genera un precedente interesante sobre cómo los gobiernos estatales interpretan su margen de maniobra dentro del marco federal. Mientras la mayoría de las entidades prioriza la continuidad académica, Chiapas opta por facilitar la participación colectiva en torno al partido. Esta diferencia puede traducirse en mayor ausentismo injustificado en otras regiones si los padres interpretan que existe un consenso nacional que en realidad no existe.
Especialistas en política educativa señalan que el impacto real del partido sobre el rendimiento escolar es limitado, dado que el encuentro se celebra en día de descanso. Sin embargo, la medida chiapaneca responde más a consideraciones de cohesión social y respaldo al equipo nacional que a criterios estrictamente pedagógicos. El hecho de que el encuentro se adelante por alerta de tormenta en el Estadio Azteca no altera la fecha del lunes escolar en la mayor parte del país.
Las autoridades recomiendan a las familias evitar interpretaciones que generen interrupciones innecesarias en el ciclo escolar. El periodo de evaluaciones finales continúa vigente en la mayoría de las entidades, y cualquier ausencia no justificada puede afectar el registro de asistencia y el cumplimiento de los planes de estudio establecidos por la SEP.
