Centrales nucleares operan con normalidad en ola de calor

Los siete reactores nucleares españoles mantienen su funcionamiento habitual pese a las altas temperaturas registradas la semana pasada. El Foro Nuclear ha confirmado que la ola de calor no ha comprometido la seguridad de las instalaciones, que generan cerca del 20 % de la electricidad consumida en el país.

Diseño técnico adaptado al verano

Las centrales están equipadas con sistemas específicos para soportar picos térmicos. Ascó I y II, Cofrentes y Trillo utilizan torres de refrigeración con agua de río que no se vierte directamente al cauce. Almaraz emplea un embalse cerrado que actúa como intercambiador térmico independiente del caudal exterior, mientras Vandellós II se refrigera con agua del Mediterráneo, cuya mayor capacidad térmica permite absorber calor sin elevar significativamente la temperatura del mar.

Protección ambiental por encima de la producción

Cuando una central reduce potencia o se detiene en condiciones de calor extremo, la medida responde exclusivamente a límites regulatorios que protegen los ecosistemas acuáticos, no a riesgos operativos de la instalación. Esta diferencia resulta clave frente al caso francés, donde varias unidades nucleares ralentizaron su actividad por problemas de refrigeración.

Resiliencia y suministro eléctrico

La capacidad de las plantas españolas para operar sin interrupciones durante olas de calor refuerza la estabilidad del suministro eléctrico en los meses de mayor demanda. Su diseño, pensado para el clima peninsular, demuestra que la generación nuclear puede mantener niveles de producción predecibles incluso cuando otras fuentes enfrentan limitaciones estacionales.

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